CAPÍTULO 1:
Versículo 1, “Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza,”
EXHIBIENDO CREDENCIALES
Versículo 1a, “Pablo, apóstol de Jesucristo…”
Como en cada carta, Pablo inicia el texto agregando su nombre. Recordemos que cada congregación que recibe una carta del apóstol se asegura de que la carta lleve su nombre al principio, y su firma o señal de caligrafía al final. Aunque la práctica de introducir la autoría de las cartas era cosa normal en la época, Pablo hacía uso de esto y aprovechaba la ocasión para exhibir sus credenciales. Decir “Pablo” era una gran alegría y una tranquilidad enorme para los hermanos que recibían la carta. Pero para Pablo decir además “apóstol de Jesucristo”, era mostrar la confianza que existía en su persona, al exhibir quién era dentro del escalafón divino y eclesiástico. Este saludo inicial era motivo suficiente para que la iglesia respetara en todo sentido a este pequeño hombre, con apariencia casi insignificante, algo tosco en la enseñanza de la palabra, pero grande delante de Dios.
APLICACIÓN PRÁCTICA: EL RESPETO A LOS SIERVOS DE DIOS
Cada congregación debe respetar a sus pastores. Aunque hoy en día se usa una credencial física, como es el uso del carné eclesiástico, no es menos cierto que delante de Dios existe una elevación ministerial, una unción que el Espíritu Santo proporciona a aquellos que han ascendido de nivel espiritual. Las credenciales ministeriales son designaciones dignas de respeto y obediencia por la iglesia de Jesucristo en la tierra. Recordemos que el pastor y por ende pastora, son parte de los cinco ministerios que vemos en la palabra de Dios.
AUTORIDAD DIVINA
Versículo 1b, “…por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza,”
Además del nombre y la credencial eclesiástica que el apóstol introduce en su carta, agrega también el nombre de la autoridad que lo envía como apóstol de Jesucristo. Una cosa es tener las credenciales, pero otra muy distinta es tener la autoridad. Pablo dice que es enviado “por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo”. Esto sí que es verdaderamente extraordinario. Si Pablo dice que es enviado por Dios mismo, el Padre y el hijo, es obvio que la demostración de que Dios lo envía será confirmada por la gloriosa manifestación del Espíritu Santo de Dios. Esto lo confirmará en un futuro muy próximo en su carta que escribirá a los corintios, y que hoy podemos leer; “y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,“ ( 1Co 2:4 ) Pero en su segunda carta Pablo dejará en claro que para el envío de los apóstoles existían señales que confirmarían el envío de un apóstol de parte de Dios; “Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros.” ( 2 Co 12:12 )
APLICACIÓN PRÁCTICA: RESPETO A LA AUTORIDAD
Aunque hoy ya no se ejerce el ministerio de apóstoles y profetas entre nosotros como iglesia universal, si podemos decir que tenemos pastores, evangelistas y maestros. Y estos cumplen las labores que nuestro Dios les encomendó en su obra. Y aunque hoy no hay señales como tenía el apóstol cuando era enviado, si podemos darnos cuenta que Dios respalda la obra de sus siervos. Así que la iglesia debe respetar esta autoridad dad por Dios y creer que Dios va delante de cada pastor, evangelista y maestro, dando testimonio que Él es el que ha enviado.
Versículo 2, “a Timoteo, verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor.”
SU BIOGRAFÍA
Versículo 2a, “a Timoteo, verdadero hijo en la fe:…”
¿QUIÉN ERA TIMOTEO?
Timoteo era un joven gentil de la bíblica ciudad de Listra, una colonia romana de la provincia de Galacia y un prominente centro comercial situado en la región de Licaonia, en lo que hoy conocemos como la actual Turquía, pero que en el tiempo bíblico se conocía como Asia Menor. Estaba localizada en una zona bastante fértil, a una distancia de treinta y dos kilómetros al sur de Iconio. Hijo de una madre hebrea creyente llamada Euniceun y de un Padre griego. (Hechos 16:1). Tanto la madre de Timoteo como su abuela eran creyentes (2 Timoteo 1:5). No se sabe con exactitud si en su segunda o tercera visita a Listra Timoteo decidió acompañar a Pablo a la obra misionera, pero lo que sí es cierto es que Timoteo era un joven que amaba a Dios con todo su corazón.
Después de recorrer muchos lugares, y sorteando el alboroto de Tesalónica, se dirigió a las iglesias de Macedonia, y luego por la persecución de los judíos intolerantes se fue a las iglesias de Acaya. Timoteo jugó un papel importante en el desarrollo de la iglesia, ya que no solo sirvió de ayudante de Pablo, sino que también fue el 1amanuense de algunas de sus cartas. Después de pasar 18 meses en Corinto acompañando a su padre espiritual, Pablo regresa a Antioquía de Siria, para ser encomendado en su tercer viaje misionero donde visitará Éfeso. Dados los medios para que mucha gente se convirtiera al evangelio, un 2artífice de Éfeso llamado Demetrio levantó una turba que arremetió contra Gayo y a Aristarco, compañeros de Pablo, gritando: ¡Grande Diana de los Efesios! Después de calmarse el asunto, Pablo viaja nuevamente a Grecia, a la provincia de Macedonia. Estuvo 3 meses visitando las iglesias, y luego decidió volver a Siria, devolviéndose por Asia menor. Dejando Macedonia se dirigió a Troas, donde se despidió de todos los hermanos. Luego navegó hasta Mileto para despedirse de ellos, y envió a buscar a los hermanos de Éfeso para juntarse con ellos en Mileto y despedirse también de ellos. Lo que pasó en Mileto es un episodio muy importante en la vida de Timoteo, y se registra en Hechos 20:17-38. Conviene que lo lea antes de continuar con el relato.
Después de ese triste relato de hechos 20, Pablo deja a cargo de la iglesia de Éfeso a Timoteo. Pablo acogió a Timoteo como un verdadero hijo en la fe, ya que este le enseñó todo cuanto sabía del evangelio. En Timoteo encontró un corazón fértil donde sembrar sus enseñanzas y alguien que le diera la importancia que merecía la palabra de Dios. Además, Pablo revela algo muy importante en la carta a los Filipenses, que escribirá durante su primer encarcelamiento en Roma, mientras Timoteo está en Éfeso. Lea Filipenses 2:19-24 .
APLICACIÓN PRÁCTICA: PADRES ESPIRITUALES
Cada hermano en Cristo debe ver como a Padres a sus pastores. Amarles de verdad y orar por ellos.
LA MISERICORDIA
Versículo 2b, “…Gracia, misericordia y paz, de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor.”
Tanto en esta carta como en la de Tito 1:4, Pablo pide y ruega a Dios por “Gracia, misericordia y paz” Como ya hemos comentado y enseñado de la Gracia y La Paz, solo hablaremos de la Misericordia. La Biblia describe a la misericordia como uno de los atributos de Dios, porque dice; “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,” (Efesios 2:4) y es tanta la misericordia de Dios que ya en el Libro de Éxodo Dios muestra a Moisés que Él es misericordioso, pues cuando el profeta subió al monte Sinaí con 2 tablas para recibir la Ley de Dios, el Señor pasó por delante anunciando su misericordia de la siguiente manera; “Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.” (Éxodo 34:6–7). Para referirse al concepto de misericordia el hebreo y el griego lo expresan con muchos significados. Existen sinónimos como bondad, favor de Dios, amor y compasión que a menudo vemos en las traducciones de la Biblia, que nos muestran una idea similar de la misericordia. Una descripción breve en el diccionario de la real academia española, es “Virtud que inclina el ánimo a compadecerse de los sufrimientos y misericordias ajenas”
APLICACIÓN PRÁCTICA: SEAMOS COMPASIVOS
Debemos amarnos unos a otros y ser compasivos y misericordiosos unos con otros.
Versículo 3, “Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina,”
AMOR A LA OBRA DE DIOS
Versículo 3a, “ Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia,“
Después de haber estado 1 año y medio predicando y enseñando en Corinto, los judíos celosos e intolerantes mandaron con mentiras a Pablo al tribunal (Hechos 18:12-13) . Pero Galión procónsul de Acaya, no quiso juzgar a Pablo por considerar que eran asuntos concernientes a la ley judía y los echó del tribunal (Hechos 18:14-16). Pablo entonces se dirigió rumbo a Siria, y en su viaje llevó consigo a Priscila y Aquila. Llegando a Éfeso, los dejó allí (Hechos 18:18) , mientras que él se fue a Jerusalén a pasar la siguiente fiesta judía (Hechos 18:18). Algunos eruditos creen que se trataba de la fiesta de la pascua). Luego de las fiestas se dirige a Antioquía de Siria (Hechos 18:22), donde es encomendado a su tercer viaje misionero. Pablo junto a Timoteo y tomando además a Erasto, decide recorrer Asia menor, pasando por la región de Galacia y de Frigia, confirmando a todos los discípulos e iglesias (Hechos 18:23). Después de recorrer Asia, Pablo y sus acompañantes llegan a Éfeso. Dios confirmó grandemente la obra, haciendo milagros y prodigios extraordinarios por mano de Pablo (hechos 19:11). Así crecía y prevalecía poderosamente la palabra del Señor. Pero el apóstol Pablo decidió quedarse solo en Éfeso por algún tiempo, y envió a Timoteo y a Erasto a las iglesias de Macedonia: “Y enviando a Macedonia a dos de los que le ayudaban, Timoteo y Erasto, él se quedó por algún tiempo en Asia” (Hechos 19:22).
Lo que ocurre después de algún tiempo, es que de desata un tremendo alboroto en Éfeso. Las tinieblas se levantaron en contra del apóstol pablo, ya que mucha gente se convertía al evangelio, y un platero de Éfeso llamado Demetrio, que hacía de plata templecillos de Diana (Hechos 19:24). Hablando falsamente en contra de Pablo, levantó una turba que arremetió contra Gayo y a Aristarco, compañeros de Pablo, gritando: ¡Grande Diana de los Efesios! Después que cesó el alboroto, llamó Pablo a los discípulos, y habiéndolos exhortado y abrazado, se despidió y salió rumbo a Macedonia. Cuando llegó a Grecia, se dispuso a visitar las iglesias por espacio de tres meses. Recibió aviso que los judíos lo querían emboscar cuando se embarcara para Siria, lo que lo motivó a regresar a Asia por tierra, recorriendo Macedonia (Hechos 20:3) Seguramente por el riesgo que esto originaba, algunos discípulos decidieron acompañarlo; “Y le acompañaron hasta Asia, Sópater de Berea, Aristarco y Segundo de Tesalónica, Gayo de Derbe, y Timoteo; y de Asia, Tíquico y Trófimo.” (Hechos 20:4) Pero estos discípulos se adelantaron (Hechos 20:5) y se fueron directo a Troas, entretanto que Pablo al llegar a Filipos, seguramente a la casa de Lidia como sucedió en Hechos 16:40, guardó la fiesta de la Pascua y la de los Panes sin levadura. Después de esos 8 días, tomó a Lucas que se había quedado ahí en Filipos, desde el incidente del encarcelamiento de Pablo y Silas, navegaron rumbo a Troas para encontrarse con los diáconos que se habían adelantado. Se quedaron allí por espacio de una semana (Hechos 20:6), enseñando a la congregación y viendo la gloria de Dios, sobre todo en el incidente de Eutico, que Dios levantó de la muerte. Luego navegó hasta Mileto para despedirse de la iglesia, y envió a buscar a los hermanos de Éfeso para reunirse con ellos en Mileto y despedirse también de ellos. Pablo después de esto se dirigiría a Jerusalén, sabiendo de antemano que sería probado en extremo, ya que el Espíritu Santo le había dado testimonio; “Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones.” (Hechos 20:22-23)
Después de la triste despedida, el apóstol Pablo deja a cargo de la iglesia de Éfeso a Timoteo, ya que Pablo confiaba plenamente en Timoteo, y lo amaba como a un verdadero hijo en la fe, ya que por espacio de doce años le había estado instruyendo, entregándole valiosos conocimientos en cuanto a la obra de Dios. Timoteo era un varón que tenía el mismo sentir del corazón, que poseía el apóstol Pablo, y esto lo revela en la carta a los Filipenses; “Espero en el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo al saber de vuestro estado; pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros. Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús. Pero ya conocéis los méritos de él, que como hijo a padre ha servido conmigo en el evangelio. Así que a éste espero enviaros, luego que yo vea cómo van mis asuntos; y confío en el Señor que yo también iré pronto a vosotros.” (Filipenses 2:19-24)
APLICACIÓN PRÁCTICA: AMOR POR LA OBRA
Timoteo accedió ir a Éfeso porque al tenía el mismo sentir de Pablo y amaba la obra de Dios. Eso es lo que busca Dios. Personas que más allá de haber recibido un cambio en sus vidas, amen a Dios por sobre todas las cosas, amen las cosas de Dios, amen todo lo concerniente a su obra y a su evangelio bendito. Dios se agrada cuando sus hijos obedecen al mandato dado por sus pastores, y con mayor razón se agrada cuando aceptan el desafío que Dios les pone por delante, y de buena gana se embarcan en la travesía, solo confiando en Dios.
HETERODOXIA PURA
Versículo 3b, “…para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina,”
Existe una razón de peso para que Pablo rogara a Timoteo el considerar la petición de quedarse en Éfeso, porque cuidar de la salud espiritual de la iglesia era el objetivo máximo del apóstol. Y Pablo pudo haberle dado la orden de ir a Éfeso, pero decidió hacerle la petición como a verdadero hijo, dado el afecto que sentía por Timoteo.
Como dijimos en el punto anterior, Pablo se despidió de la iglesia de Éfeso y de Mileto en Mileto. Lo trágico fue que el Espíritu Santo le dio testimonio de lo que vendría a la iglesia en su ausencia. El apóstol estuvo prácticamente una vida entera en Éfeso, enseñando de noche y de día como decía él, por espacio de tres años. Leamos; “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. Por tanto, velad, acordándoos que, por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno.” (Hechos 20:29-31) Lo trágico es que después de mencionar el tiempo de su estancia, dice; “…no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno.” Esto nos dice que los hermanos de Éfeso y Mileto tenían un problema de desobediencia y testarudez y producto de la misma dureza para oponerse y resistirse a la enseñanza que el Espíritu Santo daba por la boca de Pablo, se levantarían hombres llevados y motivados por sus propias ideas, torciendo la doctrina, o cometiendo 3heterodoxia. Esto era sumamente peligroso, motivo por el cual Pablo pide a Timoteo que se quede en Éfeso, y desde ahí supervise Mileto. No debemos olvidar que los judíos, de pensamiento 4recalcitrante, se empeñaban en convencer a los gentiles a pesar de estar equivocados en su postura en cuanto a la doctrina del evangelio de Pablo. La escritura nos muestra el levantamiento de falsos maestros y el apóstol Pedro ya lo había detectado, en esa misma fecha (entre el 64 y 68 d.C.), escribiendo acerca de esto también. Leamos; “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.” (2 Pedro 2:1) Así que más de alguno podría haber creído en sus mentiras y haber adoptado una posición similar al pensamiento judío, equivocando el rumbo e introduciendo falsas enseñanzas dentro de la congregación. Por si fueron engañados, esto pudo haber sido producto de la buena retórica en la presentación del mensaje, y en la “apariencia” que estos equivocados hermanos judíos o judaizantes, que traían otra doctrina. Pablo ya lo había advertido en su segunda carta a los hermanos de Corinto diciendo; “Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.” (2 Corintios 11:14-15). Además, debemos recordar que Timoteo acompañó a Pablo hasta Corinto, donde estuvieron por espacio de 18 meses, y ahí se presentaron algunos pormenores después de su partida en lo concerniente a los falsos profetas y maestros, que el apóstol desaprobó totalmente y en su segunda carta los confrontó. Leamos; “Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis; y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles.” (2 Corintios 11:3-5) Como podemos ver, en corinto se estaba enseñando a “otro Jesús”, habían recibido “otro espíritu”, y para rematar, habían recibido “otro evangelio”, y no de parte del apóstol y de su pastor que era Pablo, sino de otros maestros. Y ellos recibieron a los falsos sin ninguna resistencia. La enseñanza es firme en cuanto a esto. A quién venga con otra doctrina no se le debe recibir; “Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido!” (2 Juan 1:10). Por otra parte Timoteo también acompañó a Pablo hasta Galacia y vio la gloria de Dios, pero al ausentarse Pablo, el diablo tomó ventaja y prontamente los hermanos de ahí recibieron “otro evangelio”, que era “el evangelio por las obras de la Ley Mosaica”; “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente.” (Gálatas 1:6) Esto resultó en una tremenda tristeza para el apóstol, pero Timoteo debió recordar todas estas cosas con las palabras del apóstol. Lo lamentable es que el que cambia la doctrina se convierte no solo en un hereje o heterodoxo, sino que Pablo lo renombra como un Maldito; “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.” (Gálatas 1:8-9)
“Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, …” (1 Timoteo 6:3-4) La palabra envanecido viene del griego “Tufoo”, que tiene como significados “envolver con humo”, “hinchar con arrogancia”, “llenarse de orgullo”. Y el Diccionario Léxico Swanson dice que significa “vanidoso, ser necio o estúpido”
APLICACIÓN PRÁCTICA: EL CORAZÓN DURO Y PORFIADO
Por causa de los hermanos duros de corazón y porfiados, es que se levantan revueltas espirituales y rebeliones. La testarudez y la porfía son enemigos de la sana doctrina. Cuando el hermano es duro de corazón para aceptar que se ha equivocado, y para recibir la corrección, entonces viene el entorpecimiento de la obra de Dios. Recordemos al Rey Saúl, quién fue porfiado y testarudo y no quiso obedecer a las palabras del profeta Samuel, que eran palabras directamente de Dios. Cayó en desgracia y quiso cambiar el ritual del sacrificio, levantando una suerte de “nueva doctrina”. Que valioso es delante de Dios cuidar de la doctrina y enseñarla como la hemos aprendido, pero que peligroso es cambiar la doctrina aprendida y enseñar algo que se sube a la mente, sin indagar en las escrituras y en la inspiración de Dios.
Versículo 4, “ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora.”
CUENTOS DE VIEJAS
Versículo 4a, “ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, …”
Según el Diccionario Léxico Swanson, la palabra fábula, viene del griego “mythos”, y en sus significados se entiende como: “leyenda, mito, cuento o ficción”.
Los judíos con sus tradiciones, rituales y ceremonias, y esto sumado a la Ley mosaica, eran una piedra de tropiezo en el caminar de los hermanos gentiles. Acostumbrados a la letra, con sus interminables genealogías, fábulas y cuentos, se atrevían a irrumpir en la congregación gentil, enseñando a los hermanos gentiles cosas que no debían. Lo triste es que a pesar de las advertencias del apóstol de no poner atención a estos “hermanos judíos.”, de igual manera los cristianos gentiles eran seducidos a poner oído a estas historias vacías y huecas. Pablo quería evitar la contaminación de la sana doctrina con enseñanzas vacías y sin fundamento. El judío tenía por costumbre cambiar lo divino por lo humano. Es decir, se atrevían a anular la palabra de Dios, y sustituirla por la palabra de hombre, que solo eran dogmas y enseñanzas humanas. El mismo Señor Jesucristo confrontó a los fariseos, reprobando lo que hacían con las cosas de Dios. Leamos; “ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.” (Mateo 15:6). Estaban acostumbrados a introducir cosas humanas a la ley de Moisés, pero el Señor los reprobó.
Pablo como quién había sido fariseo en otro tiempo, no estaba dispuesto a mezclar la sana doctrina recibida de Dios, con leyendas y cuentos inventados, que se introducían en las enseñanzas orales o moldes sagrados como la Torah, entregándoles una autoridad que no poseían, y haciéndolas pasar como enseñanzas tan inspiradas, como las enseñanzas de Pablo. Más adelante Pablo le volverá advertir a Timoteo acerca de las fábulas; “Desecha las fábulas profanas y de viejas…” (1 Timoteo 4:7) Ahora le añade a la palabra fábula, el sufijo “de viejas”, que es una alusión a cuentos de ficción que se enseñan en momentos de ocio. Y como esto reviste importancia, en su segunda carta, en unos 3 ó 4 años más, Pablo le volverá a recordar a Timoteo que algunos hombres que están dentro de la iglesia, es decir cristianos, que no soportarán escuchar la sana doctrina, ni tomarán en cuenta su corrección y reprensión, y se volverán a cuentos y leyendas; “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.” (2 Timoteo 4:3-4)
APLICACIÓN PRÁCTICA: NO SEAMOS CUENTEROS
Hoy sigue existiendo esta práctica. Hay muchos que se inventan un cuento para hablar de la verdad de Cristo y se inventan una doctrina falsa, acompañada de fábulas y leyendas, dándole una inspiración que no tiene. Existen un sinnúmero de sectas y religiones que hablan sandeces de la palabra de Dios. Incluso para invalidar una celebración como la navidad, atienden a fábulas sin asidero o sin fuentes históricas, enseñando de la diosa semiramis y su matrimonio con su hijo tamuz, que fue engendrado por su padre muerto Nimrod, el que aparece en Génesis 10:8, a través de los rayos del sol. Otros ponen oídos a las palabras del pastor William Marrion Branham, el seudo profeta del siglo XX, inventando que el pecado original de Eva, que comió del fruto prohibido del huerto, en realidad no comió una fruta en sí, sino que el fruto prohibido era “el sexo”. Así que Eva al ser engañada por la por la serpiente, tuvo relaciones íntimas con la serpiente, dando como consecuencia el nacimiento de Caín. De ahí se desprende la falsa doctrina de que la simiente de satanás que aparece mencionada en Génesis 3:15, viene de la línea de Caín. Y la simiente de la mujer, es decir, Eva, viene de la línea de Set, ya que Abel estaba muerto. Estas doctrinas inventadas por falsos maestros son solo eso, falsas doctrinas, que quienes las levantan, ignoran las escrituras porque no las leen, ni le piden al Espíritu Santo que les ilumine, porque pasan por alto lo que dice Génesis 4:1 “Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón.” Así que Caín es hijo de Adán y no de satanás como quieren hacernos creer. En instancias similares, el reconocido teólogo y comentarista bíblico William Hendriksen, habla del Libro de los Jubileos, argumentado sobre la necedad de poner atención a las fábulas. A continuación, añadimos el cometario que nos parece muy edificante:
“En el Libro de Jubileos abundan las especulaciones que adornan nombres e historias del Antiguo Testamento. Los judíos eran maestros consumados en el arte de la eiségesis (introducir los pensamientos y sentimientos del lector en el pasaje; opuesto a exégesis: extraer el sentido que el autor le dio).”
“El libro de los jubileos (llamado también El pequeño Génesis) ofrece otro ejemplo sorprendente de lo que Pablo menciona. Es una especie de comentario 5haggádico sobre el Génesis canónico; esto es, una exposición salpicada con una abundante provisión de anécdotas ilustrativas. Este libro probablemente haya sido escrito a fines del segundo siglo o principios del primero a. C. Abarca toda la era desde la creación hasta la entrada en Canaán. Este extenso tramo se divide en cincuenta jubileos de cuarenta y nueve años (7×7) cada uno. En realidad, toda la cronología está basada en el número 7, y para este arreglo se pretende tener la autoridad celestial. Así tenemos que no solo la semana tiene siete días y el mes 4 x 7 días, sino aun el año tiene 52 x 7 = 364 días, la semana de años tiene 7 años y el jubileo tiene 7 x 7 = 49 años. Los distintos sucesos con respecto a los patriarcas, etc., se arreglan en conformidad con este esquema. Se adorna el relato sagrado de nuestro Génesis canónico hasta el punto de ser a veces irreconocible. Así ahora sabemos que el reposo era observado ya por los arcángeles, que los ángeles también practicaban la circuncisión, que Jacob nunca engaño a nadie, etc.”
CUIDAR LA COMUNIÓN
Versículo 4b, “…que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora.”
Si bien es cierto que la escritura nos manda a defender nuestra fe; “…y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;” (1 Pedro 3:15), también es cierto que debemos hacerlo con mansedumbre. El apóstol Pablo enseñó acerca de mantenerse sereno y tranquilo a la hora de conversar de las cosas de Dios, y también enseñó a apartarse de aquellos que, en lugar de aprender de la escritura, buscaban debatir para sacar algún provecho. Pablo le dice con respecto a esto a Timoteo; “Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes.” (2 Timoteo 2:14) Pablo enseñó a Timoteo a ocuparse en la lectura de las escrituras, pero a evitar las cosas que eran vanas y sin provecho espiritual; “Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto,” (2 Timoteo 2:16-17). Era un hecho que las fábulas y genealogías que se enseñaban en el judaísmo eran motivo de disputa para Pablo, porque veía en ellas una potencial fuente de herejías y falsas doctrinas, que solo era cuestión de tiempo para que todo esto sustituyera a la escritura y a sus propias enseñanzas. Así que el apóstol Pablo le manda a evitar y desechar todo tipo de conversación, o prácticas “sanas” como el simple hecho de compartir conocimientos. Pablo es tajante y le dice a Timoteo; “Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido;” (2 Timoteo 2:23-24) Como también era un hecho que algunos hermanos caerían en los engaños judaizantes, Pablo le escribirá en el futuro a los Romanos lo siguiente; “Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido.” (Romanos 14:1-3). Pero al final de su primera carta el apóstol es enérgico en condenar a los que cambian la doctrina y buscan debatir y discutir; “está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.” (1 Timoteo 6:4-5)
APLICACIÓN PRÁCTICA: ¿DEBATES CRISTIANOS?
Nunca busquemos la ocasión para demostrar que sabemos más que los demás. Hoy en día se exhiben maestros orgullosos y vanagloriosos en las redes sociales, buscando debatir con el argumento de que quieren predicar acerca de la verdad, pero están llenos de vanidad y soberbia, buscando con sus “debates” sacar proco económico en las plataformas de turno. Es un mandamiento que el que trabaja para el evangelio, debe vivir del evangelio; “Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.” (1 Corintios 9:14), pero esto es para los que han sido llamados a liderar. Para los pastores y líderes oficialmente ordenados, y no para los influencers, para los youtubers, para los strimers, ni para los tiktokers. Esto es un abuso y están haciendo mercadería de los cristianos incautos que todo lo ven bonito.
Versículo 5, “Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida,”
EL AMOR QUE RECIBIMOS SIENDO NUEVOS CONVERTIDOS
Versículo 5a, “ Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio…”
En la lección anterior el apóstol Pablo pide a Timoteo que entregue la orden a la iglesia de no enseñar diferente doctrina, y que se evite el hablar y enseñar fábulas y genealogías. Al no permitir estas cosas, el apóstol espera que el amor de los nuevos convertidos de la iglesia de Éfeso, donde Timoteo comienza a pastorear, se mantenga y se conserve. Cualquier engaño en la enseñanza, podría causar un desaliento en la hermandad, dando lugar al diablo y abriéndole la puerta para que este tome partido sembrando desconfianza, duda, desánimo y otras cosas. El apóstol sabe bien de esto, ya que es maestro de los gentiles y quiere evitar que de los mismos hermanos que están a la cabeza, se levante un potencial engañador, que podría arrastrar detrás de sí a unos o varios de los hermanos que simpatizan con el tal. Es muy importante entender que los hermanos judaizantes han sido desde los inicios del trabajo ministerial de Pablo, una enorme piedra de tropiezo, que no se han sometido a los requerimientos de Pablo y a los apóstoles de la circuncisión. Si esto persiste así, como sabemos que así fue, sería causa de escándalo y tropiezo para los nuevos convertidos, y es esto precisamente lo que Pablo quiere evitar. Como el apóstol Pablo mira debajo del agua, divisa todos los posibles escenarios de la rebelión y los estragos que esto puede llegar a causar. Y una de las primeras cosas que Pablo quiere evitar que suceda, es que los hermanos pierdan el primer amor de Cristo en sus vidas.
APLICACIÓN PRÁCTICA: CUIDAR EL PRIMER AMOR
El trabajo de quitar el primer amor a la iglesia es algo que satanás sabe hacer muy bien, y trabaja de forma incansable para que esto sea posible. Este malvado busca por todos lados, y de distintas maneras lograr este propósito. Así trabaja el diablo en la iglesia de Cristo, día y noche y sin descanso ataca y ataca. Trata por todos los medios de turbar a las cabezas en primer lugar, y si no puede, sigue más abajo y así, sigue y sigue. Y no solamente busca turbar a los convertidos, también usa a su antojo a los que aún no han entregado su vida a Cristo. A veces el que más ayuda en la iglesia, casi siempre es el menos convertido y cuando se presenta algo que no es de su agrado, habla descomedidamente y opina en contra de las autoridades, sin temor y termina por desviarse o yéndose de la iglesia y llevándose a hermanos, que como no tienen raíces firmes en el evangelio, siguen por amistad, o por simpatía, por descontento, o por desacuerdo con las autoridades de la iglesia.
CON EL ROSTRO EN ALTO
Versículo 5b, “… y de buena conciencia…”
El Diccionario Léxico Vine dice que la palabra Conciencia viene del griego “suneidesis”, que entre sus significados nos muestra “uno conociendo con”, y un “co-conocimiento”, lo que significa “adoptar la posición de “Tener la capacidad de acusarse o juzgarse a sí mismo.” También nos da otros significados bastante interesantes como;
(a) El sentido de culpa delante de Dios (hebreos 10:2); y
(b) Aquel proceso de pensamiento que distingue lo que considera moralmente bueno o malo, alabando lo bueno, condenando lo malo, y así impulsando a hacer lo primero, y a evitar lo último.
Por otra parte, el Diccionario Léxico Swanson dice que entre las posibles traducciones de “suneidesis” nos encontramos con;
- “Ser sensible a” (1 Timoteo 4:2) y
- “La facultad psicológica que distingue entre el bien y el mal, es decir, la sensibilidad moral” (Romanos 2:15; Juan 8:9; 1 Corintios 8:7) Esta última me parece muy acertada. “La sensibilidad moral”
Servir a Dios con buena conciencia era fundamental para el apóstol Pablo, y la escritura nos muestra distintos ejemplos que el apóstol Pablo ponía en el tapete para juzgar la conciencia.
Por ejemplo, hablando de la alimentación, Pablo dice que en cuanto a la procedencia de los alimentos que un gentil pone a la mesa delante de un invitado, es mejor comer sin preguntar nada. Hoy entendemos que esto se hacía para no ofender en nada. Si fuera carne sacrificada a los ídolos, Dios lo sabe, es mejor comer y disfrutar por motivos de conciencia. Y esto lo enseña Pablo porque era una ofensa para el gentil dueño de casa, el ver rechazados los alimentos con que se recibía a un invitado de honor. Se supone que en el hogar gentil se ponía en la mesa lo mejor que tenían para servir. Así que el apóstol Pablo con su experiencia recomienda guardar la buena conciencia (delante de Dios) y dar buen testimonio delante del incrédulo (evitar ofender). Leamos; “De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud. Si algún incrédulo os invita, y queréis ir, de todo lo que se os ponga delante comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia.” (1 Corintios 10:25-27) Pero también dice; “Mas si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos; no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud.” (1 Corintios 10:28) Una buena conciencia delante de Dios, es algo a lo que todo cristiano debe aspirar. Si no hay nada que nos acuse de pecado delante de Dios, entonces le estamos sirviendo de buena manera, y le estamos agradando. Pablo que es maestro de los gentiles, expresa esto de forma extraordinaria; “Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,” (Romanos 2:14-15) Pablo vivía toda su vida tratando de tener buena conciencia ante Dios Y ante los hombres, y esto lo corroboró delante de Marco Antonio Félix, el gobernador romano de la provincia de Judea, y delante del sumo sacerdote Ananías y de algunos fariseos que le acusaban. Leamos; “Pero esto te confieso, que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas; teniendo esperanza en Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos. Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.” (Hechos 24:14-16) De manera que tener buena conciencia delante de Dios es muy importante para un cristiano, ya que Dios le favorece y no le juzga; “Porque, aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; pero el que me juzga es el Señor.” (1 Corintios 4:4) El mismo Señor Jesucristo tuvo serios problemas con el pueblo de Israel, porque ellos eran tremendamente inmisericordes y muy buenos para juzgar. Debido a esto el Señor Jesucristo quiso darles una lección, y aunque algunos eruditos dicen que este pasaje no aparece en muchos manuscritos, tenemos el testimonio de Papías, discípulo de Juan el Teólogo, en el primer siglo, que en sus escritos habla de este pasaje y lo comenta. En este impresionante pasaje, nuestro Señor Jesús nos dio una gran lección. Leamos; “le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.” (Juan 8:4-9) Aquí dice claramente que los judíos fueron “acusados por su conciencia”, y no pudieron arrojar ni una sola piedra. La conciencia entonces es muy importante en nuestras vidas. Pero debemos decir que antes de conocer a nuestro Señor Jesucristo, nuestra conciencia estaba corrompida y alterada en cuanto a la santidad de Dios; “Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.” (Tito 1:15)
APLICACIÓN PRÁCTICA: CON CONCIENCIA TRANQUILA
Cuando el cristiano tiene su corazón corrompido, su conciencia está cauterizada e insensible. Significa que ha perdido el temor y peca deliberadamente. Por lo tanto, su conciencia no puede estar tranquila y limpia delante de Dios. Si esa es la situación, debemos corregir nuestras vidas y rogar al Señor Jesucristo que limpie nuestro corazón, y que vuelva nuestras conciencias sensibles nuevamente, para servirle libres de toda acusación. Nuestro bendito Dios es fiel y misericordioso y es capaz de limpiarnos de toda maldad y quitar toda corrupción de nuestras vidas.
LA FE CRÉDULA DEL NUEVO CONVERTIDO
Versículo 5c, “…y de fe no fingida,
El apóstol Pablo quiere evitar que tanto la Iglesia de los Efesios y la de Mileto, pierdan la fe. Pablo advierte a Timoteo que cuide la enseñanza para que la congregación crezca sana en la fe. Como ya lo hemos enseñado otras veces, la fe debe crecer y nuestro Señor Jesucristo dijo que comienza como una pequeña semilla y se convierte en un gran árbol donde las aves hacen su nido. Pero en el proceso de crecimiento, la fe de los hermanos puede debilitarse producto de los comentarios malintencionados y de las cosas perversas que muchos pudieran hablar en contra de Pablo, de Timoteo o de la obra de Dios. Recordemos que Pablo les advirtió a los hermanos de Mileto y Éfeso en su despedida antes de su primer encarcelamiento en Roma, que algunos hermanos serían engañados por lobos rapaces que se introducirán en la iglesia, y se convertirían en falsos maestros, trayendo muerte espiritual con las perversas enseñanzas que se difundirían en medio de la congregación. Leamos; “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.” (Hechos 20:29-30) Entonces la desconfianza y angustia de Pablo sobre este asunto era verdaderamente preocupante y advertía a Timoteo que cuidara a los hermanos.
APLICACIÓN PRÁCTICA: PAYASOS DE LA FE
Hoy vemos en medio de la iglesia verdaderos payasos de la fe. Hombres y mujeres que se presentan como siervos de Dios, pero son mercaderes de la fe, que convierten a la iglesia en mercadería y le sacan todo el provecho que pueden. Debemos advertir a nuestros hermanos que eviten escuchar a estos seudo líderes cristianos. Se dicen que son apóstoles, pero hoy ya no existen los apóstoles, porque Pablo fue el último en ser llamado. Si existiera la sucesión apostólica, entonces Juan Marcos que fue discípulo de Pedro, debería haber sido nombrado apóstol en su lugar después de la muerte de Pedro. Y después de la muerte de Juan el teólogo, en su reemplazo debería haber sido nombrado como apóstol alguno de sus discípulos. Y entre sus discípulos estaban Papías de Hierápolis, Policarpo de Esmirna e Ignacio de Antioquía. Pero ninguno fue nombrado apóstol. Pero también hay otros que dicen que son profetas, pero hoy ya no hay profetas. Se acabó el oficio del profeta una vez escrito el canon bíblico. Hoy la iglesia recibió el don de profecía, pero no es para anunciar el futuro, sino que cumple 3 funciones especiales para la iglesia; “Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.” (1 Corintios 14:3) Por culpa de estos falsos maestros y falsos profetas, hoy la iglesia se ha visto bajo una lluvia de críticas malintencionadas. Hoy las congregaciones pentecostales somos el blanco de las burlas por culpa de estos pésimos maestros y pastores, que lejos de mostrar una fe genuina, solo muestran sus vanas intenciones y una fe falsa y fingida, vacía de poder y de amor por el Señor. Con mucha razón el apóstol Pablo le dirá en un futuro muy cercano y en segunda carta lo siguiente; “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos… Que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.” (2 Timoteo 3:1-2, 5)
Versículo 6, “de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería,”
SALIERON DEL CAMINO
Versículo 6, “de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería,”
Es evidente que algunos hermanos pusieron oído a los judíos intolerantes y errados en sus enseñanzas. El apóstol dice “desviándose algunos…”, lo que confirma que hubo hermanos que se apartaron de la iglesia y por consecuencia de la misma verdad de Cristo. Ya para estas alturas en que el apóstol Pablo escribe esta primera carta, posiblemente entre el 63 ó 64 d.C., después de 2 años de cumplir con una prisión domiciliaria en Roma, Timoteo que estaba como pastor en Éfeso, tuvo que enfrentarse a estos terribles inconvenientes de ver partir a algunos hermanos que se enfermaron espiritualmente y dejaron el redil. Las palabras que aquí dice el apóstol Pablo; “se apartaron a vana palabrería”, dan la impresión de que los hermanos perdieron el paladar espiritual, dejando a un lado el gusto por la verdad de Dios, apartándose de las cosas espirituales y se fueron detrás de palabras bonitas, pero vanas. Y tal vez alguien se preguntará ¿Por qué dice que estos judíos mentirosos e intolerantes hablaban palabras vanas, pero bonitas? Porque, aunque el apóstol Pablo tenía un gran conocimiento de las escrituras, y además dominaba a la perfección el evangelio que enseñaba porque era maestro de los gentiles, aun así, sus palabras llenas de sabiduría no eran de una gracia envolvente como los elocuentes judíos. El mismo Pablo lo menciona a los Corintios cuando defiende su ministerio de apóstol, para desenmascarar a los falsos apóstoles. Leamos; “y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles. Pues, aunque sea tosco en la palabra, no lo soy en el conocimiento; en todo y por todo os lo hemos demostrado.” (2 Co 11:5-6) La palabra “tosco” usada aquí, viene del griego “idiotes”, que tiene los siguientes significados; simples oyentes, indoctos, no dotados, inexpertos, del vulgo e ignorante. A decir verdad, cuesta trabajo creer que el apóstol Pablo sea indocto, ignorante o inexperto. Lo que Pablo quiere decir aquí, es que sus palabras no son lo bastante llenas de gracia como lo son las de Apolos o algún otro predicador como tenían los judíos. Esto se confirma cuando los hermanos de Corinto hacen una suerte de ruleta espiritual al elegir al predicador de su elección, dejando algunos al apóstol de lado, porque seguramente consideraban que otro predicaba mejor que Pablo. Cada uno escogía según lo que oía y la prédica de Pablo resultaba menos elocuente y con menos decoro que la de otros. Por eso es que Pablo les recrimina y les trata de carnales, leamos; “Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor.” (1 Corintios 3:4-5) Lo cierto es que las palabras decorosas y agradables al oído, que salían de la boca de los judíos intolerantes solo eran “vana palabrería”. En cuanto a esto Pablo le escribe a Timoteo para que evite por todos los medios que la palabrería barata se disemine en la iglesia de Cristo, ocasionando debilitamiento en la fe, enfriamiento espiritual, y perdida del amor de Dios en la vida cristiana. Esto tarde o temprano llevará a la iglesia a una pérdida de la piedad cristiana; “Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad.” (2 Timoteo 2:16)
APLICACIÓN PRÁCTICA: EN EL CAMINO, PERO LEJOS DE LA VERDAD
El apóstol Pablo sabía que la vana palabrería sería el alimento preferido para el oído falto de espiritualidad. Y al igual que en el tiempo pasado, también lo es en el tiempo presente. En el punto anterior hablamos de los payasos de la fe y es justamente lo que hacen estos falsos cristianos y falsos siervos de Cristo. Hablar y hablar para entretener y pasar en tiempo. No tiene profundidad en sus palabras, porque han perdido la esencia de la verdad en cada letra y sílaba de sus frases huecas y vacías. Palabras vanas sin sentido que en el momento presente entretiene y sacan carcajadas, porque su esencia es solo entretener. No hay enseñanza ni doctrina, solo hay pasatiempo y vanidad. Con razón Pablo le dirá a Timoteo en su segunda carta; “y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.” (2 Timoteo 4:4). Es triste ver que, en este tiempo final, cuando nuestro Señor Jesucristo está a punto de venir por su iglesia, aparezcan estos falsos maestros, seudo apóstoles, seudo profetas, pastores mercaderes y líderes comerciantes que con palabras fingidas engañan a la iglesia; “y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.” (2 Pedro 2:3) Hoy vemos mega iglesias que son verdaderas discotecas de entretención, con todo tipo de entretenciones para la juventud como las coreografías, los bailes y las danzarinas. Con luces de colores y humo artificial para traer alegría de la carne en lugar de gozo, llantos, gritos y emociones en lugar de sentir las dulces caricias del Espíritu Santo. Son verdaderos Payasos que entretienen con rutinas de chistes, con películas en sus cultos y con videos musicales, utilizando palabras vacías. Otros con disfraces, volando entre la congregación con cables en la espalda para parecer ángeles, otros haciendo trucos de magia y hasta brujería para sorprender y mantener a la congregación entre sus filas. Tristemente la iglesia de Cristo se ha convertido en cueva de ladrones, en carpas de circo, en discotecas y pistas de bailes, que con el oído presto van detrás de palabrería vana y vacía. El predicador inglés Charles Spurgeon, apodado “el príncipe de los pastores”, plasmó una frase entre sus muchos sermones, que hoy la vemos como una verdadera profecía, ya que esta frase se está cumpliendo precisamente hoy en nuestros tiempos. La famosa frase dice así;
“El tiempo vendrá cuando en lugar de haber pastores alimentando las ovejas, habrá payasos entreteniendo las cabras” Charles Spurgeon
Versículo 7, “queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman.”
CONVIRTIÉNDOSE EN LO QUE PABLO DESECHÓ
Versículo 7a, “queriendo ser doctores de la ley,…”
En este estudio el apóstol Pablo denuncia las intenciones del corazón de los que se han turbado yendo detrás de los falsos maestros y apóstoles fraudulentos que llegaron a enseñar doctrinas erradas basadas en Mitos y leyendas. Es como si Dios le hubiera entregado al apóstol el don de ver el corazón de los demás, porque puede ver con perfecta claridad lo que pasa en la vida de cada hermano de Éfeso y Mileto. En la lección anterior Pablo denuncia que algunos hermanos cayeron de la gracia, perdiendo el primer amor, la fe y la sensibilidad moral de la conciencia, para ir detrás de “vana palabrería”. ¿Pero cuál era el motivo de ir detrás de estos falsos maestros que enseñaban en base a fabulas, mitos y leyendas? Pablo inspirado por el Espíritu Santo le da en el clavo. Algunos hermanos tenían las intenciones de convertirse en “Doctores de la Ley”, ya que habían sido seducidos por estos falsos enseñadores judíos. Es evidente que el orgullo de esos corazones ambiciosos, salió a la luz. En efecto había hermanos ambiciosos del saber, y no es que fuera malo aprender y estudiar y esforzarse por llegar a ser un maestro de la ley, ya que la misma escritura nos enseña que debemos llegar a ser maestros en nuestra profesión de cristianos. El autor anónimo de la carta a los Hebreos, les recrimina la falta de preparación y estudios, y la falta de hambre por llegar a ser promovidos espiritualmente. Leamos; “Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.” (Hebreos 5:12) pero a pesar de esto, la verdad es que aquí no está en discusión el tema de querer o no ser maestros, sino que la intención del corazón es lo importante. Si los hermanos de Mileto y Éfeso deseaban ser maestros entre los gentiles, debían esperar el tiempo oportuno y el conducto regular. En lo que a conducto regular se refiere, cada hermano debía aprender de sus maestros como lo eran Pablo, Timoteo y tantos otros colaboradores de Pablo que tenían la misma doctrina. Una vez habiendo aprendido de las doctrinas fundamentales y otras enseñanzas, ir ascendiendo paso a paso hacia lo que Dios les tenía preparado, sin saltarse las etapas correspondientes. Esto nos lleva pensar en el elemento tiempo, que nos indica que todo proceso tiene un inicio y un final. Así que era necesario esperar que al final de cada aprendizaje, llegaría el tiempo en que dejarían de ser niños, y se convertirían en grandes maestros de las escrituras, y del evangelio a los gentiles como lo era Pablo. Pero los hermanos que se revelaron de la iglesia de Cristo, se vieron seducidos por los falsos maestros de la ley, judíos cristianos, a los que hoy llamaríamos mesiánicos, que en base a su intolerancia y 6renuencia hacia la vida simple de los cristianos gentiles, llegaban con 7tozudez a estas congregaciones a entregar una doctrina errada, basada tanto en las obras de la Ley, como en las fábulas, siendo tajantes en su posición, e imponiéndose bajo un proceder 8recalcitrante. Sin embargo, los hermanos que fueron seducidos por esos falsos maestros charlatanes, intentaban llegar a ser maestros pero no del evangelio de Cristo, sino que Pablo los descubre diciendo que deseaban convertirse en “Doctores de la Ley”. Para nosotros es claro pensar que los falsos maestros de la ley sedujeron a los hermanos gentiles con palabras rebuscadas, usadas en la 9erudición para someter la inteligencia del oyente, encausándolo hacia una admiración de las palabras oídas. Esas exposiciones impactantes llenas de términos y tecnicismos nuevos, eran usadas para demostrar cultura y conocimiento de la ley, provocando en los hermanos gentiles emociones encontradas, al verse sorprendidos de una larga lista de insondables profundidades nunca antes escuchadas, pero que en la realidad misma del evangelio del apóstol Pablo, solo traerían rebelión y muerte espiritual. Ya en el primer concilio cristiano del año 50, Pablo y Bernabé expusieron el tema de los hermanos hebreos judaizantes, que andaban en las iglesias gentiles, enseñando falsa doctrina y alborotando a la iglesia, obligándola a observar la ley. Pero el mismo Jacobo, el hermano del Señor, que estaba a cargo de la iglesia en Jerusalén, advertía de estos falsos maestros, que la iglesia de Jerusalén no había mandado a estos hermanos judíos a las iglesias gentiles; “Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley,” (Hechos 15:24)
Es decir que los hebreos judaizantes eran desordenados y andaban visitando las iglesias gentiles por su propia cuenta, causando daño a la iglesia de Cristo. En cuanto a estos falsos maestros, el propio apóstol Pedro los denunció en sus cartas; “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.” (2 Pedro 2:1) En resumen, convertirse en “Doctores de la Ley” no era malo ni un pecado mortal, pero los hermanos que estaban bajo el pastorado de Timoteo ni siquiera sabían lo que significaba esto. Por supuesto que un Doctor de la Ley era tremendamente preparado; Un maestro del sanedrín como lo fue Pablo, en sus épocas de aprendiz había estudiado la Torá completa, y se la había aprendido de memoria, siendo capaza de recitarla y conversar de ella de forma inteligente y comentar de aquello con argumentos. Era un tremendo orgullo para un judío llegara ser Doctor de la Ley. El elevado prestigio de estos producía una admiración eclesiástica, que rayaba al borde de la adoración. Los Doctores de La ley se podían parar en cualquier lugar, antecedidos por sus credenciales eclesiásticas que les habrían las puertas de par en par, donde quiera que fueran. Para saber del gran prestigio y fama que tenía la secta de los fariseos nos referimos al libro “Antigüedades de los Judíos II”, del historiados Flavio Josefo, contemporáneo del tiempo de los apóstoles, que relata acerca de los fariseos en el tiempo del sumo sacerdote de Judea, Juan Hircano, tercero y último de los hijos de Simón Macabeo, a quien sucedió en el poder y gobernó desde el año 134 a. C. hasta el 104 a. C. Acerca de la fuerza de los fariseos dice esto; “Gozan de tanta autoridad en el pueblo, que si afirman algo incluso contra el rey, o contra el pontífice (sumo sacerdote), son creídos”. Efectivamente gozaban de un enorme prestigio. Pero volviendo al tema, diremos que aunque la fama y el prestigio antecedían a los Doctores de La Ley, esto para Pablo no significaba nada en comparación con el eminente conocimiento del evangelio de Cristo. Mientras que los hermanos gentiles deseaban con diligencia adquirir del conocimiento judío para tener el reconocimiento ante los demás, todo cuanto había alcanzado Pablo en el mundo judío era basura para él, aun habiendo alcanzado el honroso grado de “Doctor de La Ley”; porque era Fariseo e hijo de Fariseo. Leamos: “Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,” (Filipenses 3:4-8)
Otras Referencias
“Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.” (Mateo 23:10-12)
“Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.” (2 Timoteo 4:3-4)
APLICACIÓN PRÁCTICA: COMEZÓN DE DEMOSTRAR QUE SABE
Es la tónica común de todo el que estudia teología, demostrar que sabe haciendo uso en su exposición de las palabras más difíciles de pronunciar, como los tecnicismos repetitivos y baratos de muchos teólogos actuales, que llenan la cabeza del oyente de innumerables conceptos teológicos, que jamás en su vida cristiana usarán para combatir al diablo y al pecado. Estos buscan aplausos en sus discursos, esperando una adulación que les recompense por las largas horas de estudio, pero descuidando la intimidad del secreto del Señor. Venden sus propios prestigios mostrando la cantidad de libros escritos por ellos, como credencial de que en realidad son eruditos en la materia. Pero de la gracia de Dios no tienen ni una sola pisca. Hoy existen muchos maestros que se dedican una vida entera al estudio de la palabra de Dios, lo cual es bastante provechoso, pero desobedecen a lo primordial que enseña la palabra de Dios, y que es el llenarse de la virtud y de la gracia de Dios; “vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;” (2 Pedro 1:5-6) Lamentablemente hoy en día, el hermano en lugar de buscar a Dios y de llenarse de él, se llena primero la cabeza de conocimiento, y se salta la búsqueda de la virtud, porque es más difícil de conseguir. Y eso es una gran verdad, porque es muy difícil conseguir virtud y gracia cuando se es flojo para orar.
NEÓFITOS DEL EVANGELIO
Verso 7b, “…sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman”
Estos hermanos de Éfeso y Mileto estaban recién aprendiendo del evangelio y ya querían ser Doctores de La Ley. Hablaban cosas que ellos consideraban profundidades del conocimiento, inflados por el ego, pero no entendían lo que significaba aquello. Habían aprendido a hablar con palabras rebuscadas y de difícil pronunciación, para demostrar su conocimiento, pero en suma no entendían el trasfondo de lo que hablaban. Pablo se dio cuenta de la ignorancia de estos estos hermanos porque el lenguaje usado en sus enseñanzas era puramente un plagio de las antiguas enseñanzas judías que él mismo en su juventud ya había escuchado y aprendido. Era prácticamente imposible que los hermanos gentiles quisieran sorprender con algo nuevo en sus enseñanzas, porque Pablo conocía el mundo judío al revés y al derecho. Como dice el dicho; “Cuando los hermanos iban, Pablo ya venía de vuelta”. El apóstol les llevaba la delantera por mucho trecho y las palabras de la doctrina diferente que estaban entregando entre la congregación resultaba muy peligrosa. Lo peor es que el mismo apóstol con su enorme conocimiento y experiencia, y con vergüenza ajena, escuchaba a unos niños hablando profundidades que no comprendían. Verdaderos 10neófitos hablando como cristianos maduros, de cosas que han de hablarse entre maduros; “Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.” (1 Corintios 2:6), y también; “pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.” (Hebreos 5:14). Afirmaban con certeza los dichos de su boca, para validar sus doctrinas diferentes, pero Pablo ya los había detectado, razón por la cual el mandamiento del apóstol a Timoteo era; “…para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina,” (1 Timoteo 1:3)
APLICACIÓN PRÁCTICA: UN CONCEPTO PROPIO MUY ALTO
Es muy difícil bajarle los humos a quien tiene un concepto muy alto de sí mismo. Cuando alguien se cree sabio, o muy importante o esencial para el entorno, Dios lo deja solo y no lo respalda. Ponerse en el lugar del que cree tener todas las condiciones, es tener un orgullo muy elevado y la escritura dice que Dios abate al soberbio, porque el orgullo eleva al ser humano al mismo nivel que Dios, llenándolo de altivez. Los pone hombro con hombro y eso a nuestro Dios no le gusta. La altivez del corazón es muy perjudicial para el cristiano y debemos bajarnos y ser humildes; “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.” (Romanos 12:3) Creerse que las sabemos todas, o creer que somos superiores al resto porque nuestro coeficiente intelectual es superior al del común de los demás es un pecado de altivez muy desagradable para Dios. La escritura dice; “Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (Santiago 4:6)
Versículo 8, “Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente;”
EL AYO Y EL ESPÍRITU SANTO
Versículo 8, “Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente;”
La ley era para el judío una carta de presentación ministerial donde quiera que fueran, porque la Ley les daba una fachada de mucho prestigio. Era como una exhibición de grandeza personal que todo judío sentía haber alcanzado delante de los hombres, por el hecho de ser el depositario de La Ley de Dios.
¿Para qué sirve la ley?
Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniera la nueva ley de la gracia, la del Espíritu de vida por medio de Jesucristo; “Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.” (Romanos 8:2)
¿La ley mosaica es contraria a la Ley de la gracia?
¡No!, La Ley mosaica fue enviada como precursora, para abrirle camino a la ley de la gracia, encerrando todo bajo pecado, para que nadie se pudiera justificar a sí mismo. La Ley mosaica era el 11ayo encargado de conducirnos a Cristo, como la persona que podía librarnos del pecado. Por ende era necesaria una nueva ley, que pudiera libertarnos del pecado; “¿La ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley. Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes. Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;” (Gálatas 3:21-26) Como estábamos confinados bajo la Ley mosaica y al no poder cumplirla por completo, estábamos bajo maldición, debiendo enfrentar la pena de muerte por nuestro pecado; “Porque la paga del pecado es muerte…” (Romanos 6:23) Pero Cristo nos redimió de la maldición de la Ley. Veamos; “Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero,) (Gálatas 3:10-13)
¿Entonces venido Cristo, ya no debemos hacer la Ley?
Sí, debemos hacerla de todas maneras, pero no para observarla como lo hacían los judíos, sino que la hacemos y la cumplimos aun sin saber que lo hacemos. Dios al ver que el ser humano era incapaz de cumplir toda la ley, hace una nueva promesa para los que son justificados en la fe de Abraham. Es el profeta Jeremías el encargado de anunciar esta nueva promesa; “He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.” (Jeremías 31:31-33) y el autor de los Hebreos dice además; “añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.” (Hebreos 10:17)
De manera que Dios decidió escribir su Ley en nuestros corazones y así asegurarse de que quedaría introducida en nuestras mentes, de esta forma hacemos la Ley en forma innata cuando somos nacidos de nuevo.
APLICACIÓN PRÁCTICA:
Aunque no somos judíos, por la obra hecha en nuestras vidas hacemos la ley Moral que está escrita en nuestros corazones, hacemos solo una parte de la Ley Civil, que eran normas que regulaban la vida cotidiana de las personas, específicamente la estructura social de la nación de Israel, pero no hacemos la Ley Ceremonial.
Ley Moral: La ley moral comprende reglamentos sobre la justicia, el respeto y la conducta sexual, e incluye los diez mandamientos.
Ley Ceremonial: Los cristianos no estamos sujetos a la ley ceremonial. Como la iglesia no es la nación de Israel, las festividades como la fiesta de las semanas y la pascua, los tabernáculos y otras no rigen para nosotros. Tampoco estamos obligados a hacer sacrificios o a circuncidarnos.
Ley Civil: Estas leyes se dieron específicamente para la cultura y el territorio donde vivirían los israelitas. Abarca todas las leyes morales, excepto los diez mandamientos. Esto incluye todas las leyes civiles, desde el robo, o el asesinato hasta la responsabilidad del hombre que cavó un pozo para rescatar el asno atrapado de su vecino, o la responsabilidad de no segar completamente el terreno para darle de comer al pobre, o la restitución a un hombre corneado por un buey.
Versículo 9, “conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas,”
AL JUSTO LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO
Versículo 9a, “conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores,…”
En la lección anterior aprendimos que la ley es buena si se usa legítimamente. O sea que La Ley fue añadida por causa de las transgresiones de los seres humanos, hasta que viniera la ley de la gracia, la del Espíritu de vida por medio de Jesucristo; La lección anterior en palabras textuales se nos decía; “La Ley mosaica fue enviada como precursora, para abrirle camino a la ley de la gracia, encerrando todo bajo pecado, para que nadie se pudiera justificar a sí mismo.” Que la ley no fue dada para el justo es evidente, porque fue introducida por causa de los no justos. Para aquellos que actuaban según sus propios preceptos y que eran contrarios al bien que Dios deseaba del ser humano. Dios en su bondad y misericordia siempre toleró al ser humano en su torpeza y maldad desde el principio de la creación, aunque no era lo normal cometer pecado y revelarse contra Dios cuando adán vivió hasta los 930 años. Con el temor de haber sido creados por un Dios grande y poderoso, que formó al primer hombre tomando un puñado de tierra, los seres humanos debieron de hacer el bien, pero fue todo lo contrario. La humanidad se llenó de maldad, olvidando todo buen precepto de parte del Creador y toda la humanidad se corrompió detrás del pecado, por lo cual Dios se arrepintió de haber creado al ser humano; “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.” (Génesis 6:5-8) El prototipo del muñeco de barro viviente estaba en peligro, porque el pecado estaba a la puerta, expectante de esclavizar a los seres humanos y darles muerte; “Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él” (Génesis 4:7) Hasta ese momento solo existía una Ley oral que Dios le dio a Noé y anteriormente a Adán. En Suma, son siete leyes que podemos encontrar en la Biblia.
Estas Leyes son;
(1) “Obediencia a Dios” (No comer del fruto prohibido, Génesis 2:16,17),
(2) “Fidelidad al matrimonio, y no adulterarás” (Génesis 2:24), (En la Ley, Éxodo 20:14)
(3) “Buscar y Servir a Dios”. (Génesis 6:9), (En la Ley, Éxodo 20:3-5)
(4) “No comer Ahogado” (Carne con su sangre Génesis 9:4), (En la Ley, Levítico 17:13-14, y Hechos 15:29)
(5) “No matarás” (Génesis 9:6), (En la Ley, Éxodo 20:13)
(6) Fructificar y Multiplicar (Crecimiento de la descendencia de la tierra a través de la libre unión entre hombres y mujeres sin importar parentela Génesis 9:1,7),
(7) “No descubrirás la desnudez de tu padre” (Génesis 9:23) (En la Ley, Levíticos 18:7)
Mil años después del diluvio Dios entrega la Ley a Moisés en el desierto del Sinaí, a poco de ser librados de la esclavitud de Egipto. Pero la Ley Mosaica vino a regular la vida de los seres humanos para introducirlos al bien, mostrándoles lo malos y viles que eran delante de Dios. Y como ayo, la Ley nos mostró nuestra decadencia y nos condujo hacia Cristo. Por conclusión, entendemos que La ley escrita en tablas de piedra y dada por disposición de ángeles no es para el justo, porque ahora como la ley está escrita en las tablas de carne de nuestro corazón, e introducida en nuestra mente, es a través de la obra del Espíritu Santo que podemos hacer la ley de Dios, cuando somos guiados por él; “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.” (Gálatas 5:16-18) Que no estemos bajo la Ley Mosaica significa que no hay condenación para nosotros, porque no debemos olvidar que la persona que no hacía “toda ley”, sino que fallaba en algún punto de ella, estaba bajo maldición; “Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.” (Gálatas 3:10) Pero ahora estamos bajo la Ley del Espíritu, la que nos permite fallar y levantarnos nuevamente sin condenarnos; “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.” (Romanos 8:1) Es necesario entonces que busquemos con ahínco la presencia de Dios para ser llenos de su Espíritu Santo y ser guiados por él. Solo así seremos librados de todo juico presente o venidero: “En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie” (1 Corintios 2:15) La prueba fehaciente de que somos hijos de Dios, es ser guiados por el Espíritu Santo; “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.” (Romanos 8:14)
Entonces la ley fue dada por causa de los malhechores. Y estos se alinean bajo los siguientes títulos:
- Transgresores: El Diccionario Léxico griego Swanson, dice que la palabra transgresores, viene del griego “anomos”, que tiene los siguientes significados; “Sin ley”, “Romper la ley por no tenerla en cuenta”. “Pagano, gentil, idólatra” Entonces entendemos que el transgresor puede ser gentil o judío, que quebranta la ley a sabiendas que lo hace, porque no tiene temor o lo ha perdido, y no le interesa cumplirla. Una de las historias que nos dan que pensar es la historia del rey Saúl, quién no mirando con temor los mandatos del Señor, rompe la Ley haciendo conforme a los pensamientos de su cabeza.
(Historia de Saúl – Transgresión de la ley)
“Y él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho; pero Samuel no venía a Gilgal, y el pueblo se le desertaba. Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto. Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl salió a recibirle, para saludarle. Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas, me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto. Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.” (1 Samuel 13:8-14)
Otras Referencias:
“Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley.” (Santiago 2:11)
“Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley.” (1 Corintios 9:20-21)
“Fue Sansón a Gaza, y vio allí a una mujer ramera, y se llegó a ella.” (Jueces 16:1)
- Desobedientes: El Diccionario Léxico griego Swanson, dice que la palabra desobedientes, viene del griego “anypotaktos”, que tiene los siguientes significados; “no sujeto a”, “independiente”, y “no controlado”. En cambio el Diccionario Léxico griego Vine NT, dice que también tiene los siguientes significados; “no sometido a gobierno”, “insubordinado, insumiso, rebelde, contumaz”.
Si hablamos de Saúl como Rey, no podemos validar sus actos en profundidad si dejamos la siguiente historia de su vida. Saúl era un hombre desobediente y sin carácter, lo que nos lleva a pensar que el primer amor que un día le acompañó, lo perdió en algún momento de su vida, dejando una amarga estela de dolor en su paso por Israel.
(Historia de Saúl – Desobediencia)
“Vino, pues, Samuel a Saúl, y Saúl le dijo: Bendito seas tú de Jehová; yo he cumplido la palabra de Jehová. Samuel entonces dijo: ¿Pues qué balido de ovejas y bramido de vacas es este que yo oigo con mis oídos? Y Saúl respondió: De Amalec los han traído; porque el pueblo perdonó lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas a Jehová tu Dios, pero lo demás lo destruimos. Entonces dijo Samuel a Saúl: Déjame declararte lo que Jehová me ha dicho esta noche. Y él le respondió: Di. Y dijo Samuel: Aunque eras pequeño en tus propios ojos, ¿no has sido hecho jefe de las tribus de Israel, y Jehová te ha ungido por rey sobre Israel? Y Jehová te envió en misión y dijo: Ve, destruye a los pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes. ¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová? Y Saúl respondió a Samuel: Antes bien he obedecido la voz de Jehová, y fui a la misión que Jehová me envió, y he traído a Agag rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas. Mas el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, las primicias del anatema, para ofrecer sacrificios a Jehová tu Dios en Gilgal. Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.” (1 Samuel 15:13-23)
Otras Referencias:
“Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos,” (Romanos 11:30)
“Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,” (2 Timoteo 3:2)
- Impíos: El Diccionario Léxico griego Swanson, dice que la palabra impíos, viene del griego “asebés” que significa; persona sin temor de Dios, es decir, relativo a la vida que no toma en cuenta una creencia o práctica.
“De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío.” (Éxodo 23:7)
“Y cuando el impío se apartare de su impiedad, e hiciere según el derecho y la justicia, vivirá por ello.” (Ezequiel 33:19)
“mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.” (Romanos 4:5)
- Pecadores: El Diccionario Léxico griego Vine NT, dice que la palabra pecadores, viene del griego “jamartolós” que significa; Uno que yerra el blanco; Es el término más usual para describir la condición caída de los hombres. Es aplicable a todos los hombres (Romanos 5:8,19). En los Evangelios Sinópticos este término lo utilizan, con una cierta frecuencia, los fariseos, para denotar a los publicanos (cobradores de impuestos) y a las mujeres de mala reputación, por ejemplo en Lucas 7:37: Se habla de «una mujer de la ciudad, que era pecadora». En Lucas 19:7 Se habla de «un hombre pecador» En Gálatas 2:15 Pablo le dice a Pedro que ellos son judíos: «no pecadores de entre los gentiles», el apóstol está asumiendo el propio terreno de los judaizantes, recordándoles con ironía su afirmación de superioridad moral sobre los gentiles; pasa entonces a mostrar que los judíos son igualmente pecadores que los gentiles. En Suma, pecador se le decía a aquel que infringía la Ley Mosaica. Hoy se le dice al que no obedece al evangelio de Jesucristo.
Se dice del Señor Jesucristo que era pecador porque no guardaba el día de reposo, según ellos quebrantando las Ley: “Entonces algunos de los fariseos decían: Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el día de reposo. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos.” (Juan 9:16)
Y Pablo se llama el primero entre los pecadores, porque él mismo no podía guardar toda la Ley: “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.” (1 Timoteo 1:15)
“y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;” (Filipenses 3:9)
APLICACIÓN PRÁCTICA: LA DESOBEDIENCIA
Cada uno de nosotros debe atender a la palabra de Dios. Esa es la primera obediencia que nos demanda la escritura, pero también se nos manda a obedecer a nuestros padres; “Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.” (Colosenses 3:20), Por último y no menos importante, se nos manda a obedecer a nuestros pastores; “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.” (Hebreos 13:17) Así que seamos obedientes en todo y Dios sabrá bendecir nuestras vidas.
LA LEY DE DIOS ES PARA LOS MALHECHORES
Verso 9b, “…para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas,”
- Irreverentes: El Diccionario Léxico Vine NT, dice que la palabra Irreverentes, viene del griego “anósios”, que tiene los siguientes significados; 12sacrílego, malvado, perverso”
La escritura nos muestra la triste y lamentable historia de dos jóvenes que no tuvieron temor de Dios. Eran hijos del sacerdote Aarón y un día estando borrachos, se presentaron delante de Jehová ofreciendo incienso. Esta historia tuvo un trágico final para dos personas irreverentes.
(Historia de Nadab y Abiú, hijos de Aarón)
“Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová. Entonces dijo Moisés a Aarón: Esto es lo que habló Jehová, diciendo: En los que a mí se acercan me santificaré, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado. Y Aarón calló.” (Levíticos 10:1-3)
- Profanos: El Diccionario Léxico Tuggy, dice que la palabra Profanos, viene del griego “bébelos”, que tiene los siguientes significados; “Vulgar, impuro, vil” (Levíticos 10:10. Ezequiel 21:30 y 4:14). Por su parte el Diccionario Léxico Vine NT, dice que la palabra Profanos tiene como significado; “permitido que se pisotee”. En cambio el Diccionario Léxico Swanson, dice que la palabra Profanos, tiene como significados; “mundano, ateo, que no tiene religión”. La Biblia muestra la historia de un joven tremendamente profano como lo fue Esaú, quien pensó que Dios no lo veía y jugó con las cosas de Dios. Pero Dios es justo y todo lo oye y todo lo ve. A él no se le puede engañar.
(Historia de Esaú)
“Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo, cansado, dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Por tanto fue llamado su nombre Edom. Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? Y dijo Jacob: Júramelo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.” (Génesis 25:29-34)
“no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura” (Hebreos 12:16)
- Asesinos: Detrás de esta palabra formamos a los parricidas y matricidas y homicidas. El Parricida es aquel que da muerte a su padre. El matricida es aquel que da muerte a su madre. Y el homicida es aquel que sin temor de Dios da muerte a sus semejantes: Sin duda que el primer homicidio registrado en la Biblia fue el de Caín, pero a lo largo de la historia el asesinato ha sido un dolor de cabeza para el ser humano y para Dios.
(Historia de Caín y Abel)
“Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.” (Génesis 4:8)
APLICACIÓN PRÁCTICA: SIN TEMOR DE DIOS
La falta de Temor de Dios hace que el ser humano arremeta contra sus semejantes. Ya sea una palabra grosera, una humillación, un ninguneo o descalificación. Peor es el asunto si a eso le agregamos violencia y ataque físico. A veces el hermano en la congregación piensa que no hace nada malo porque no toca a nadie en la iglesia. Es decir que no se alza con violencia imponiendo manos impías sobre sus hermanos, pero el daño de una palabra hiriente o un mal dicho, pueden ser de mayor alcance emocional, ocasionando un disgusto, una molestia o un trauma severo. Con razón el Señor dijo lo siguiente; “Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.” (Mateo 5:22) Cuidemos nuestro actuar de palabras y hechos.
Versículo 10, “para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina,”
INMORALIDAD Y DESORDEN SEXUAL
Versículo 10a, ” para los fornicarios,…”
(Esta definición de la fornicación fue extraída de la Lección del Estudio de Colosenses capítulo 3, versículos 5 y 6, del 20 de Agosto del 2022.)
A menudo escucho a predicadores decir que el pecado más grave es el adulterio, y casi no se menciona la práctica de la fornicación. Según la RAE, la Fornicación es tener cópula carnal fuera del matrimonio. Wikipedia dice que la Fornicación es tener relaciones íntimas con una trabajadora sexual. Pero la mayoría de las personas se inclina por la definición de la RAE.
En cuanto a la fornicación, diremos que este es un pecado mucho más amplio de lo que pensamos, y que tiene un campo amplio de manifestaciones de la carne en donde no solo se encuentran el adulterio, sino muchas otros pecados. Pero por desconocimiento o falta de instrucción clara con respecto al tema, el común de las personas, incluidos los cristianos, piensan que el pecado de la fornicación fuera de menor rango o de menor peligrosidad en la vida cristiana. Y esto sucede precisamente porque se piensa que es sólo una inocente relación íntima antes del matrimonio entre los jóvenes. Así que, es como que no tuviera importancia, porque se cree que es algo trivial en este tiempo actual, en donde se dice que se practica de forma masiva y normal entre la juventud de los círculos seculares. Debido a la preocupación en la sociedad actual por este fenómeno, es que podemos apreciar las considerables cifras que nos muestran las distintas empresas de estadísticas. Adimark por ejemplo, la empresa investigadora de mercado y de opinión pública más antigua del país, en una encuesta promocionada en Noviembre del 2017, nos muestra la conducta de la juventud actual en cuanto a la práctica de la libertad sexual antes del matrimonio, contando que sólo el 6% de los chilenos llega virgen al matrimonio. Recordemos que esto era una práctica muy vergonzosa hace casi 30 ó 40 años atrás, mayormente si una jovencita quedaba embarazada. Lo lamentable es que esta práctica se está abriendo paso, aunque en menor escala, dentro de los círculos cristianos. Aunque la madurez espiritual nos enseña que no debemos escandalizarnos al ver un joven o señorita luchando contra sus deseos carnales, o en contra de la sexualidad que se despierta dentro de sí, ya que es algo normal que está dentro de nosotros, en nuestras hormonas, y es muy difícil de ignorar. Pero debemos ayudar a la hermandad joven con enseñanza y oración, para hacerles más fácil el evangelio. Es una práctica constante en estos tiempos el pololeo entre los jóvenes de muy corta edad con intimidad sexual, cosa que va en contra de la palabra de Dios y que no debemos pasar por alto, sin enseñar lo que dice la santa escritura. Pero a pesar de esto, existen otras prácticas que son igual o más nocivas que dar rienda suelta a las pasiones carnales, ya que aún dentro del matrimonio existe este placer, pero aceptado por estar dentro de la regla sagrada de la unión conyugal.
A través de este estudio nos daremos cuenta que la práctica de la fornicación abarca conductas aún mucho más comprometedoras espiritualmente que la práctica del adulterio.
¿QUÉ ES FORNICACIÓN?
Según el Diccionario Strong, Fornicación viene de la raíz griega “porneía”, de donde usamos la palabra pornografía, que significa prostitución (incluido adulterio e incesto); pero tiene una definición simbólica o figurativamente de idolatría. Según el Diccionario Swanson: Fornicación viene de la raíz griega “porneía”, y significa fornicación, inmoralidad sexual, pecado sexual en general, incluye muchas conductas diferentes. (Mateo 5:32; Mateo 15:19; Mateo 19:9; Marcos 7:21; Juan 8:41; Hechos 15:20; 1 Corintios 6:18; 7:2; 2 Corintios 12:21; Gálatas 5:19; Efesios 5:3; 1 Tesalonicenses 4:3)
En resumen, fornicación es una palabra amplia que podríamos definir así; “La práctica de las diferentes conductas sexuales prohibidas y desordenadas, dentro o fuera del matrimonio”.
Algunas de las prácticas que debemos evitar son las siguientes: Prostitución, adulterio, incesto, infidelidad matrimonial, Inmoralidad sexual, relación sexual ilícita fuera del matrimonio o unión, pornografía, masturbación, pecado sexual en general, incluyendo todas las conductas sexuales prohibidas diferentes como son la zoofilia, homosexualidad, lesbianismo.
La fornicación es tan perjudicial en la vida del cristiano, que tuvo que regularse mediante la reunión de los apóstoles en el año 50, en el Concilio de Jerusalén, donde se juntan para conversar la situación de los creyentes gentiles. Debido a que los gentiles habían sido perturbados por creyentes judíos, obligándolo a circuncidarse y guardar la ley, era necesario trazar lineamientos que les permitieran adorar a Dios con cierta libertad. Después de mucho debatir llegaron a un acuerdo de solamente prohibir cuatro cosas a los gentiles creyentes para servir a Jesucristo en este bendito Evangelio. Miremos lo que dice la escritura; “Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de FORNICACIÓN; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien” (Hechos 15:28-29).
Entonces tenemos solo cuatro prohibiciones que aún no han sido abolidas, ya que por la experiencia de la palabra de Dios aún están presente en nuestro tiempo y que son Abstenerse de;
- Lo sacrificado a los ídolos
- De comer sangre
- De abogado (No consumir carne sacrificada según el método de ahogar al animal)
- De Fornicación.
Es tan nociva para nuestra vida espiritual la fornicación, que se nos recomienda lo siguiente: “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca” (1 Corintios 6:18) Aquí el contexto nos habla de la persona que tiene intimidad sexual con una prostituta, dentro o fuera del matrimonio.
En el libro de Números capítulo 25 versículo 1 al 18, nos muestra la desgracia de Israel al cometer fornicación y toda impureza sexual con las hijas de los moabitas encendiendo la ira de Jehová, hasta el punto de herir y matar a 23,000 israelitas en el valle de Sitim y sacrificar a 1000 príncipes por mandato del Señor. Así dice la escritura; “Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil” (1 Corintios 10:8) Aquí habla de la práctica de tener relaciones íntimas fuera del matrimonio y de adorar a otros dioses. (Una cosa llevó a la otra)
El pecado de fornicación se aborda con bastante seriedad en la palabra de Dios, porque aún se nos da una pauta a seguir acerca del tratamiento qué debemos otorgar a aquel que comete el pecado de fornicación. Veamos lo que dice en la primera carta de Corintios 5: 9 al 13. “(9) Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; (10) no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo (11) Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis (12) Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro? (13) Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros.” Lo más probable es que esta persona a la que se le llama “este perverso” del cual aquí se habla, haya practicado la fornicación con una y otra hermana, lo cual se traduce en una prostitución.
¿ES POSIBLE LA FORNICACIÓN EN EL MATRIMONIO?
La única causa de divorcio en el matrimonio es la fornicación, lo que deja fuera la creencia de que la fornicación es la relación sexual antes del matrimonio. Leamos; “Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera. Le dijeron sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse. Entonces él les dijo: No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado. Pues hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba” (Mateo 19:9-12)
Otra práctica de la fornicación es el adulterio; “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mateo 5:27-28) Entonces entendemos que la fornicación se puede practicar dentro o fuera del matrimonio, entendiéndose por tal, la infidelidad matrimonial, la inmoralidad sexual, la práctica y uso de la pornografía u otros; “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios”. (Hebreos 13:4)
OTRAS FORMAS DE COMETER FORNICACIÓN
FORNICACIÓN en la EXCITACION de la idolatría
“Y Jehová dijo a Moisés: He aquí, tú vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adónde va para estar en medio de ella; y me dejará, e invalidará mi pacto que he concertado con él;” (Deuteronomio 31:16)
(Véase también Ezequiel 16:17, Apocalipsis 18:3)
FORNICACIÓN en la EXCITACIÓN o placer de la comida
“No sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura”. (Hebreos 12:16)
Entonces cuando alguien pregunta ¿Qué tiene de malo que una pareja practique la relación sexual antes del matrimonio? Desde un punto de vista cristiano, si la pareja cristiana lo practica para tener solamente placer, dentro de un pololeo sin compromiso de casarse, no es aceptable ante Dios. Porque eso sí sería fornicación. Si la persona lo practica con una persona y después con otra, tan solo para probar, eso sería prostitución. Ahora si la pareja consiente en casarse o vivir juntos, entonces es aceptable por Dios. A pesar de no poder casarse por falta de dinero o por motivos legales como separación, o algún otro motivo de fuerza mayor.
Para terminar diremos que algunas personas se perderán por practicar la fornicación
“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.” (1 Corintios 6:9-10)
APLICACIÓN PRÁCTICA: HUYAMOS DE LA FORNICACIÓN
Debemos buscar a Dios y apartarnos de las prácticas pecaminosas. No hay un buen término para el que quiere seguir este camino de perdición. Ningún cristiano que practique fornicación volará cuando suene la trompeta final del arrebatamiento, porque la escritura dice; “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Apocalipsis 21:8)
ENTREGADOS A PASIONES VERGONZOSAS
Verso 10b, “…para los sodomitas…”
El Diccionario Léxico Strong dice que la palabra sodomitas viene del griego arsenokoítes, que entre sus significados dice lo siguiente; “que se echa con varón”. El Diccionario Léxico Tuggy por su parte dice que sodomita significa; “homosexual, invertido, quien tiene vicios contra lo natural”
La sodomía es algo que no agrada a Dios, porque esto habla de una vida llena de perversidad e inmundicia que está muy lejos del Señor. Lo lamentable es que estas personas por sí solas no lograrán jamás dirigir su clamor hacia Dios, sino que solo el amor de Dios puede atraerlos para que sean salvos porque ellos no tienen la fuerza espiritual necesaria para pedir misericordia. Esa fue la razón de la destrucción de las ciudades de “Sodoma y Gomorra” relatada en Génesis 19, porque el pecado de estas ciudades colmó el vaso de la justicia de Dios; “Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, descenderé ahora, y veré si han consumado su obra (y les daré destrucción) según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré” (Génesis 18:20-21) y también dice; “porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto (Ha colmado la paciencia, o ha sobrepasado el vaso) delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo” (Génesis 19:13). En la carta a Los Romanos, Pablo habla acerca de lo culpable que es el ser humano frente a Dios, de que se manifiesten estos pecados de sodomía en la tierra. Existe una responsabilidad ante Dios por parte de los hombres y mujeres de este mundo, de perseguir el pecado una y otra vez y rechazar el amor de Dios. Al final, como dice el dicho; “Tanto va el cántaro al agua, que al final se rompe”. El ser humano es culpable de permitirse abundar en maldad y rechazar a Dios. Leamos; “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;” (Romanoss 1:18-28) Lamentablemente los que practican tales cosas, no tendrán entrada al reino de los cielos, y por ende el final de ellos es el infierno; “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” (1 Corintios 6:9-10)
La preocupación de Dios es que el ser humano es torpe, y en lugar de multiplicarse en santidad, aprendemos las malas costumbres, es decir que tendemos a multiplicarnos en el pecado y la maldad y no en lo bueno. Es por eso que en el capítulo 6 de Génesis, vemos antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra, a una humanidad entera sumida en la maldad y la violencia, y Dios se arrepiente de haberlos creado, terminando en la destrucción de la humanidad, que dando solo 8 personas que incluido Noé, que fueron librados del juicio del diluvio universal. Posteriormente, ya entregada la Ley Mosaica, Dios regula la conducta humana, prohibiendo la homosexualidad y sodomía entre el pueblo de Israel, y por ende prohibiéndola en la humanidad. Aquí algunas citas:
- “No te echarás con varón como con mujer; es abominación” (Lev 18:22)
- “Y yo pondré mi rostro contra el tal varón, y lo cortaré de entre su pueblo, por cuanto dio de sus hijos a Moloc, contaminando mi santuario y profanando mi santo nombre.” (Lev 20:3)
- “No haya ramera de entre las hijas de Israel, ni haya sodomita de entre los hijos de Israel” (Deu 23:17)
- “Hubo también sodomitas en la tierra, e hicieron conforme a todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado delante de los hijos de Israel” (1Re 14:24)
APLICACIÓN PRÁCTICA: CUIDADO CON EL JUICIO QUE USAMOS
Debemos ser compasivos con estas personas que no conocen a Dios y practican tales cosas, ya que hoy en día tal como dice la escritura cada vez son más las personas que presentan esta condición desviada, porque la escritura nos dice claramente que los últimos tiempos serán como los días de Lot, refiriéndose a Sodoma y Gomorra. Por esta misma razón hoy día vemos con más frecuencia a personas con estilos de vida sodomitas u homosexuales en nuestras Iglesias. Lo triste y lamentable es que estas personas interactúan en nuestras Iglesias libremente y sin temores de ser rechazados por algunos, ya que en muchos casos a estos jóvenes y señoritas se les conoce desde niños. Qué hacemos entonces con estas personas. Por amor a la familia, ya sea su madre, su padre o sus hermanos, debemos acogerlos y orar por ellos para que Dios haga la obra en sus corazones. Por supuesto que no podemos darles cargos en la iglesia, pero si si estamos entregados realmente a Cristo y servimos a Dios de corazón, Dios hará el milagro en sus vidas a través de nosotros, siendo usados por el Espíritu Santo del Señor. No podemos echar a estas personas de la iglesia siendo que también tienen un alma que salvar.
TERROR E INSEGURIDAD DE LAS VÍCTIMAS
Verso 10c, “…para los secuestradores,…”
El secuestro es apoderarse de una persona, privándole de su libertad y en contra de su voluntad. Desde sus albores la Biblia nos habla de la prohibición del secuestro y de la pena de muerte para los que practican tal acto. Precisamente en la Ley Mosaica se le prohíbe al pueblo de Israel practicar todo tipo de secuestro, en todas sus posibles variables. Leamos lo que está estipulado en el libro de Deuteronomio, capítulo 24 en el verso 7; “Cuando fuere hallado alguno que hubiere hurtado a uno de sus hermanos los hijos de Israel, y le hubiere esclavizado, o le hubiere vendido, morirá el tal ladrón, y quitarás el mal de en medio de ti” Para la explicación de lo que sucede con esta práctica diremos que; “Privar a una persona de su libertad es sumirla en un mundo de horror que la deja vulnerable e inmune de la defensa espiritual y que puede facilitar a las tinieblas la apertura del corazón a un sinnúmero de demonios que esperan entrar libremente y traer desesperación, terror, miedo, desilusión, amargura y otras cosas a la vida de una persona sea cristiana o no”. Por esta razón Dios le prohíbe a Israel el uso de esta nefasta práctica que algunos la ven como inofensiva. Un ejemplo práctico de la Biblia es la vida de José. El pobre muchacho no tenía la culpa de que Dios lo tuviera en sus planes futuros. Su padre lo amaba más que a los demás y esto era muy notorio ya que por el descuido de su padre Jacob, quién no reparaba en encantos y fiestas para su hijo dejando entrever que era el preferido y el más amado y esto obviamente provocaba una envidia tremenda entre los hermanos de José. Aquí está la prueba bíblica; “Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores. Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.” (Génesis 37:3-4)
Los sueños de los manojos de Génesis 37; 6y7 y el sueño de la reverencia del Sol, La Luna y las estrellas hacia su persona de Génesis 37:9, terminaron por 13enardecer los ánimos de los hermanos, quienes procuraron deshacerse de José. Finalmente su padre lo envía a Siquem a ver como estaban sus hermanos y el ganado de las ovejas y traer la respuesta, pero sus hermanos no estaban en Siquem, sino en Dotán. Cuando José llegó allá, los hermanos 14urdieron maldad contra él; “Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle. Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador. Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños.” (Génesis 37:18-20)
La historia de José nos muestra la gran victoria que Dios le da a José después de pasar por innumerables pruebas y ser fiel a Dios en todas, poniéndolo Dios por cabeza, como segundo después del Faraón, pero lo que José vivió en el trayecto desde que sus hermanos lo secuestraron, metiéndolo a la cisterna a la fuerza, sin su consentimiento y privándolo de su libertad, y vendiéndolo a los extranjeros hasta que llegó a Egipto fue algo que Dios aborrecía y no lo toleraría entre el pueblo de Dios, y por esta razón él lo prohibiría y lo regularía en la Ley de Moisés; “Asimismo el que robare una persona y la vendiere, o si fuere hallada en sus manos, morirá” (Éxodo 21:16)
En efecto lo que hicieron los hermanos de José fue algo terrible y cruel que vivió el muchacho y pudo haber terminado mal. José pudo haberse enfermado de rencor contra Dios y sus hermanos, o pudo haberse llenado de veneno en su alma a tal punto de convertirse en un ser intolerante e inmisericorde con los demás. Pero la misericordia de Dios fue con él y guardó su corazón del mal, a tal punto que fue capaz de perdonar a sus hermanos que tanto mal le hicieron.
APLICACIÓN PRÁCTICA: ORACIONES FERVIENTES
Nunca dejemos de orar por nuestras familias y las de nuestros hermanos, para que Dios les libre de semejante dolor. Muchas veces estando mis hijos pequeños, rogué al Señor que los librara del secuestro, de la violación y la muerte. Pasar por esta situación es un dolor angustiante para la familia, pero para la víctima de secuestro es mucho peor. ¡Dios nos libre!
SEAMOS VERDADEROS
Verso 10d, “…para los mentirosos y perjuros,…”
La mayoría de los Diccionarios Léxicos de griego concuerdan en que la palabra perjuros viene del griego “epíorkos” que tiene como significado jurar en falso.
Cuando el cristiano miente, si siente un dolor o una molestia de haberlo hecho es que nos es su costumbre hacerlo, y se esfuerza por no volverlo hacer. Pero distinto es mentir una y otra vez, haciéndolo habitual en nuestras vidas, sin sentir ni una molestia en nuestra conciencia. Eso sucede cuando se ha perdido el temor de Dios. Y en cuanto a esto, es tremendamente sorprendente ver como Dios pone a los mentirosos y a los perjuros en el mismo nivel de los fornicarios, de los secuestradores, de los sodomitas y hablando del verso 9, también al nivel de los parricidas, matricidas y homicidas. Esto sorprende profundamente porque la mayoría de las veces el cristiano, que debiera de ser una lumbrera del bien y la verdad, justifica sus mentiras y engaños detrás de frases como; “…pero si solo es una mentirita blanca…”, “…hay que mentir para hacer el bien…” y por último “…el Señor sabe que lo hacemos por el bien…”, como si Dios amparara la mentira, o fuera un alcahuete de los demás. Recodemos que en Dios no hay maldad; “Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; El malo no habitará junto a ti.” (Salmos 5:4) Pero aunque el cristiano se esfuerce por justificar su mal proceder, la Biblia es clara frente a esta mala postura que adoptan muchos cristianos que faltan a la verdad. Dios en su palabra inspira al sabio Salomón en sus proverbios, quién dice lo siguiente; “Los labios mentirosos son abominación a Jehová; Pero los que hacen verdad son su contentamiento.” (Proverbios 12:22) Por si no lo sabía, abominación significa condenar y maldecir a alguien o algo por considerarlo malo o perjudicial. Esto quiere decir que la mentira trae maldición a nuestras vidas, y si insistimos en transitar por el camino de la mentira, Dios nos entregará a las maldiciones que trae la vida sin Dios, aun siendo cristianos. No por nada la escritura nos dice que Dios es verdadero; “El que recibe su testimonio, éste atestigua que Dios es veraz” (Juan 3:33) y también dice que el ser humano es mentiroso; “Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso.” (Salmos 116:11) La razón por la que al mentiroso le vienen las maldiciones, es porque la mentira procede del maligno; “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.” (Juan 8:44)
En cuanto al perjurio la Biblia es igual de clara y condena esta práctica advirtiéndolo a los oyentes en muchos pasajes. Primero habla de lo delicado de tomar el nombre de Dios en vano, sobre todo si juramos falsamente de los demás; “No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.” (Éxodo 20:7), “No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.” (Éxodo 20:16), “Y no juraréis falsamente por mi nombre, profanando así el nombre de tu Dios. Yo Jehová.” (Levítico 19:12) y también dice; “Martillo y cuchillo y saeta aguda es el hombre que habla contra su prójimo falso testimonio.” (Proverbios 25:18)
La enseñanza aquí es acerca de no jurar en falso, pero daremos la explicación del juramento y del perjurio tomando un extracto de lecciones anteriores.
(La explicación del juramento que viene a continuación, fue extraída de la Lección del Estudio de 1ª Tesalonicenses 5:25-28, del 13 de Marzo del 2024)
¿Es malo jurar?, La respuesta es ¡No! La biblia nos da la respuesta a esta interrogante que muchas veces se mal entiende y nos muestra una verdad maravillosa que rompe con el paradigma de que no debemos jurar. El problema se presentaba porque el juramento era una práctica normal en la vida cotidiana del pueblo de Israel en el Antiguo Testamento, puesto que estaba escrito en la ley. En Éxodo 22:10-11 dice: “Si alguno hubiere dado a su prójimo asno, o buey, y oveja, o cualquier otro animal a guardar, y éste muriere o fuere estropeado, o fuere llevado sin verlo nadie; juramento de Jehová habrá entre ambos, de que no metió su mano a los bienes de su prójimo; y su dueño lo aceptará, y el otro no pagará.” Puesto que era normal jurar, lo anormal fue que el pueblo se volvió mentiroso y engañador y ya no cumplía sus juramentos. 500 años después Dios pronuncia una sentencia contra los que juran falsamente. En Zacarías 5:3 dice; “Entonces me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; porque todo aquel que hurta (como está de un lado del rollo) será destruido; y todo aquel que jura falsamente (como está del otro lado del rollo) será destruido”. Como vemos aborrece Dios el falso juramento y para eso vino también la Ley para lograr que el hombre fuera correcto, lo vemos en 1 Timoteo 1:9-10 “conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, (10) para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina” Pero la ley fracasó. Entonces viendo Jesús el problema, trata de impedir con sus enseñanzas que el cristiano se convierta en perjuro. Quiere que el cristiano sea verdadero y para esto enseña lo siguiente en Mateo 5:33-37; “Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.” Jesús quiere que seamos verdaderos. Que solo baste nuestra palabra para que nos crean, ya que hay que hacer valer la palabra salida de nuestra boca. Era tan normal perjurar en Israel, que ver a alguien ser verdadero era todo un acontecimiento. Y Jesús lo hace notar cuando se encuentra con el único que aparentemente era verdadero. Lo muestra en Juan 1:47 donde dice: “Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño”. ¿Acaso los demás israelitas eran falsos? No, eran engañadores y mentirosos.
¿Entonces no es malo Jurar? Vuelvo a decir que No. Jesús también juró. Lo vemos en Mateo 26:63-64; “Mas Jesús callaba. Entonces el Sumo Sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios. Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo”
La primera definición de conjurar en el diccionario de la real academia de la lengua española es ligarse con alguien, mediante juramento, para algún fin., la segunda definición habla de hechizos.
Además Dios mismo juró. Vemos en Hebreos 6:13-14 “Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo, diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente”. Este pacto de juramento se encuentra en Génesis 15.
Y en Hebreos 3:18 dice: “¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron?”. Según lo relatado en Números 14.
Como vemos no es malo jurar, sino que Dios desea que seamos verdaderos en primera instancia.
Si entendiéramos lo contrario a la enseñanza de hoy, y creyéramos que Jesús enseñó a no jurar, sin comprender el propósito de la enseñanza, entonces diríamos que Pablo pecó al decirle a los hermanos ancianos de Tesalónica; “Os Conjuro…”. Pablo Sabía de qué hablaba y era la única manera de asegurarse de que se cumpliría su petición de leerle la carta a toda la congregación.
Para asegurarnos de que Pablo usó bien de las enseñanzas de Jesús, veamos cuatro ejemplos más de Juramentos de Pablo poniendo a Dios por testigo;
- “Mas yo invoco a Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavía a Corinto”. (2 Corintios 1:2)
- “Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones”, (Romanos 1:9)
- “Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo”. (Filipenses 1:8)
- “Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo”. (1 Tesalonicenses 2:5)
En resumen, Cuando se es verdadero, no hay temor de jurar, porque lo que dice, lo cumple. Y Dios se agrada de eso. No es malo jurar, sino lo malo sería tener que recurrir al juramento para que nos crean, lo que quiere decir que nuestro testimonio verbal sería débil.
APLICACIÓN PRÁCTICA: DEBEMOS SER TEMEROSOS DE DIOS
Con que frecuencia vemos a los hermanos mentir en nuestras iglesias como algo normal. Pero la verdad es que debemos ser verdaderos si queremos llegar al cielo. La escritura dice; “Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia;” (Salmos 15:1-4) Y también dice; “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Apocalipsis 21:8)
ACEPTANDO LA SANA DOCTRINA
Verso 10e, “…y para cuanto se oponga a la sana doctrina,”
Los que se oponen a la sana doctrina son todos aquellos que tuercen las escrituras para que su interpretación personal tenga cabida dentro del círculo cristiano. Aquellos que viven desordenadamente buscan ser aceptados dentro de las iglesias torciendo la escritura a su gusto, diciendo “Dios dice esto en su palabra”, pero en realidad es producto de su sensualidad. No solo los que aparecen en los versículos 9 y 10 se oponen a la sana doctrina, sino también hay cristianos verdaderos y fervientes en su fe, pero 15recalcitrantes en sus débiles posturas, que no poseen asideros, pero que defienden a brazo partido.
APLICACIÓN PRÁCTICA: NO A LA PORFÍA
Al comportarnos desobedientemente en nuestras iglesias estaremos entorpeciendo la obra de Dios y seguramente estaremos poniendo trabas a la enseñanza sana de las escrituras. Seamos sobrios, equilibrados y honestos en nuestras posturas, aceptando nuestro error cuando corresponda para ser corregidos y apoyando la verdad en todo tiempo. Recuerde que nadie está exento de equivocaciones.
Versículo 11, “Según el glorioso evangelio del Dios bendito, que a mí me ha sido encomendado.“
LA GLORIA DEL EVANGELIO
Verso 11a, “según el glorioso evangelio del Dios bendito,…”
En esta lección el apóstol Pablo hace referencia a la gloria del evangelio en Cristo Jesús, pero no podemos dejar pasar la oportunidad para resaltar una notable doctrina insertada en este versículo que nos permite contemplar la divinidad como la veía Pablo. La frase “evangelio del Dios bendito”, muestra que el evangelio que él presenta a la humanidad es divino, pero también revela que Pablo sabe, enseña y cree de todo corazón que Jesús es verdaderamente Dios. No solo aquí, sino que también en varias de sus cartas se refiere al evangelio como venido de parte de Jesucristo. En Hechos 8:35 le llama el “evangelio de Jesús”, en Romanos 1:9 le llama “el evangelio de su hijo” y en Primera de Corintios 9:18 le llama “el evangelio de Cristo”. Esto muestra claramente que Pablo no está confundido, sino que él sabe perfectamente que Jesús es el único Dios verdadero. Amén. Pues bien, ahora veremos lo referente a la gloria del evangelio. La frase “según el glorioso evangelio”, revela la convicción que tiene el apóstol con respecto a la comisión que ha recibido. Porque el evangelio lleva implícita una gloria extraordinaria que se revela cuando es presentado al inconverso. Pablo les cuenta a los hermanos de Corinto acerca de esto, haciendo una comparación de la gloria de La ley y la gloria del Evangelio de Jesucristo. La ley tenía su propia gloria a pesar de ser un ministerio de muerte, tanto que el pueblo recibió la Ley por disposiciones de ángeles en el monte Sinaí, donde la gloria de Dios se hizo presente en aquel lugar, y el monte humeaba porque Dios descendía ahí para hablar con Moisés. Luego de bajar por segunda vez del monte y recibir por segunda vez la Ley, el pueblo no pudo fijar la vista en el rostro de Moisés porque la gloria de Dios estaba en Moisés y su rostro brillaba como el Sol. El pueblo ahí supo u tuvo la convicción que era el mismo Dios grande y temible, quién les entregaba los mandamientos, a pesar de ser una Ley que no justificaba al ser humano y que los llevaba a la misma pena de muerte; “Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro…” (2 Corintios 3:7)
En esa carta Pablo sigue explicando que el nuevo pacto es superior al antiguo y que el ministerio de justificación trae una mayor gloria que la Ley o ministerio de muerte. ¿Y en que se refleja esta gloria? Así como la presencia de Dios iba delante del pueblo de Israel para temor de sus adversarios y enemigos, y para confirmación de que Dios estaba con su pueblo; “Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos. Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo. Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.” (Éxodo 33:12-15) Así también la gloria de Dios está en este glorioso evangelio; “Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación. Porque aun lo que fue glorioso, no es glorioso en este respecto, en comparación con la gloria más eminente. Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más glorioso será lo que permanece.” (2 Corintios 3:11) En el antiguo pacto la gloria de Dios estuvo con Israel en la persona de Moisés, pero luego estuvo en la persona de cada profeta que Dios levantó para guiar a Israel. Pero en este nuevo pacto o ministerio de la justificación o del Espíritu, Dios no solo va delante de su pueblo en toda la tierra, sino que está y mora en el creyente desde aquel día glorioso de Pentecostés cuando su bendito Espíritu descendió a judíos y gentiles. Y esto solo fue posible gracias al mediador del nuevo pacto, a Jesucristo, que mediante la cruz justifica al no creyente, dándole salvación, transformándole y morando en cada creyente para elevarlo a la altura de un varón perfecto, a la estatura de Cristo; “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;” (Efesios 4:13). Y este crecimiento *exponencial al que el Espíritu quiere elevarnos, demuestra que Dios quiere depositar toda su gloria en nosotros; “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.” (Romanos 8:29-30).
La gloria de Dios acompañaba al ministerio de condenación presentado por Moisés, cumpliendo al detalle con lo encomendado por Dios que era:
- La ley mostraba al hombre que era pecador, Rom.7:7
- La Ley convertía al pecador en esclavos, Juan 8:34
- La Ley *confinaba al pecador bajo el juicio de Dios, Rom. 3:19;
- La Ley nos destituyó de la Gloria de Dios (Rom. 3:23)
- La ley traía pena de muerte al pecador, Rom. 6:23; 7:11
En contraste el ministerio de justificación presentado por nuestro salvador Jesucristo, liberaba al pecador y le daba una esperanza enorme en la vida futura, trayendo justificación y salvación. Veamos:
- Cristo vino a salvar y no a condenar (Juan 3:17)
- La justificación del pecador se alcanza por la fe en Cristo y no por obras. (Rom. 5:1)
- Cristo nos redimió de la maldición de La Ley. (Gál. 3:13)
- Cristo nos liberó de toda condenación (Rom. 8:1).
- Ya no somos esclavos, sino hijos de Dios (Gálatas 4:7)
- Cristo nos elevó a la condición de Reyes y Sacerdotes (1 Pedro 2:9, Apocalipsis 5:1)
- Nos elevó espiritualmente, sentándonos con Cristo en lugares celestiales (Ef. 2:6)
- Nos preparó un lugar en el reino de los cielos (Juan 14:2,3)
Como consecuencia final vemos que el ministerio de justificación es mucho más glorioso que el ministerio de muerte, y Cristo es superior a Moisés, porque dice la escritura; “Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús; el cual es fiel al que le constituyó, como también lo fue Moisés en toda la casa de Dios. Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste, cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo. Porque toda casa es hecha por alguno; pero el que hizo todas las cosas es Dios.” (hebreos 3:1-4) y también dice; “Este Moisés es el que dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis.” (Hechos 7:37)
APLICACIÓN PRÁCTICA: SERVIR CON EXCELENCIA
Tenemos un evangelio glorioso para servir a Dios. Por consecuencia todas nuestras acciones en el evangelio deben ser con excelencia. Si este evangelio es glorioso, no veo a un Pablo ocioso en su casa, sin ir al servicio dominical de la mañana porque está cansado o tiene sueño. Si el evangelio es glorioso, no veo a un apóstol Pablo o a alguno de sus colaboradores como Timoteo, Lucas o Epafras renunciando a lo que Dios les haya encomendado porque están cansados, o tienen un panorama distinto al de anunciar el glorioso evangelio. Con que facilidad los hermanos de hoy en día se quedan en la casa en días de servicio cuando hace frío o llueve. Con que facilidad los hermanos no llegan a cumplir con sus simples responsabilidades en la iglesia porque tienen un compromiso que ellos consideran superior al llamado de Dios. Un trabajo con excelencia es lo que se necesita hoy.
EL EVANGELIO DE PABLO
Verso 11b, “…que a mí me ha sido encomendado.”
Pablo conocía muy bien de la responsabilidad que le había sido encomendada y por respeto y temor hacia su Dios cumplía con su mandato; “Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio! Por lo cual, si lo hago de buena voluntad, recompensa tendré; pero si de mala voluntad, la comisión me ha sido encomendada.” (1 Corintios 9:16-17) Pablo sabía que Dios lo había llamado. No era por capricho de hombres que predicaba el evangelio, ni por mandamiento humano alguno. Dios lo había llamado y lo había enviado a anunciar el evangelio cuando le apareció en el camino rumbo a Damasco, mientras perseguía a los cristianos. Y Jesús le dijo; “…Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.” (Hechos 26:16-18) Y cuando Ananías fue enviado a sanar a Pablo este le confirmó que Jesucristo lo había llamado diciéndole; “Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.” (Hechos 9:17)
APLICACIÓN PRÁCTICA: TAMBIÉN FUIMOS ENCOMENDADOS
Nosotros también hemos sido encomendados a anunciar el evangelio de Jesucristo. Algunas veces se piensa que solo los pastores tienen la responsabilidad de anunciar y predicar el evangelio, pero la comisión fue presentada para todos aquellos que creería en el futuro, que hoy corresponde a nuestro presente. La escritura lo dice claramente; “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; pero el que no creyere, será condenado.” (Marcos 16:15-16).
Versículo 12, “Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio,”
EL SECRETO DE PABLO
Verso 12a, “…Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor,”
Pablo quiere hablar de su estancia en la cárcel diciendo “Doy gracias al que me fortaleció”, porque Dios le sostuvo mientras estuvo en Roma en su primer encarcelamiento; “Cuando llegamos a Roma, el centurión entregó los presos al prefecto militar, pero a Pablo se le permitió vivir aparte, con un soldado que le custodiase.” (Hechos 28:16) “Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.” (Hechos 28:30-31) No era fácil para el apóstol estar privado de libertad sin poder hacer lo que Dios le pedía que era anunciar el evangelio, pero de alguna manera se las arregló para eso. Incluso apenas llegó a Roma, 3 días después de haber llegado, citó a los principales de los judíos para anunciarles el evangelio; “Aconteció que tres días después, Pablo convocó a los principales de los judíos, a los cuales, luego que estuvieron reunidos, les dijo: Yo, varones hermanos, no habiendo hecho nada contra el pueblo, ni contra las costumbres de nuestros padres, he sido entregado preso desde Jerusalén en manos de los romanos; los cuales, habiéndome examinado, me querían soltar, por no haber en mí ninguna causa de muerte. Pero oponiéndose los judíos, me vi obligado a apelar a César; no porque tenga de qué acusar a mi nación. Así que por esta causa os he llamado para veros y hablaros; porque por la esperanza de Israel estoy sujeto con esta cadena.” (Hechos 28:17-20) Lo principal es que Dios fue con Pablo en toda su estadía en Roma, ya que con el pensamiento puesto en su defensa en toda la apelación ante César y sin saber si Dios lo entregaría a la muerte, era muy difícil entregarse por entero a la predicación del evangelio. Así lo hace saber también a la iglesia de Filipos; “Así que a éste espero enviaros, luego que yo vea cómo van mis asuntos; y confío en el Señor que yo también iré pronto a vosotros. Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades;” (Filipeses 2:23-25) En todos estos difíciles momentos, El Señor Jesús fortaleció a Pablo ayudándole a que su estancia fuera más placentera por así decirlo, o menos angustiosa. Pablo está agradecido de Dios porque nunca lo dejó en todas sus debilidades. No por nada la biblia dice que Dios es nuestra fortaleza; “Mi fortaleza y mi cántico es JAH, y él me ha sido por salvación.” (Salmos 118:14)
APLICACIÓN PRÁCTICA: QUE DIOS SEA NUESTRA FORTALEZA
En todos nuestros momentos difíciles debemos hacer partícipe a nuestro Dios. Él siempre ve nuestras situaciones tristes y lamentables y de alguna manera nos ayuda aunque no lo veamos. Pero el cristiano debe aprender a hacer partícipe de todas sus dificultades al Señor. Invitemos a nuestro bendito Dios a ser nuestra fortaleza en los momentos de dolor, y por supuesto que él no nos dejará porque esa es su promesa; “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;” (Hebreos 13:5)
LA GRACIA INMERECIDA DE DIOS
Verso 12b, “…porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio,”
El apóstol Pablo sabe que méritos no tenía ninguno, pero si tenía algo importante, que era su fidelidad. Aunque perseguía a los cristianos para darles muerte, el deseo de querer hacer bien las cosas para Dios era su meta más importante. Motivado por el deseo de exterminar esta nueva doctrina que fue levantaba por un charlatán llamado Jesús de Nazaret, es que llegó hasta las últimas consecuencias para prender y dar su voto en la muerte de varios de sus seguidores, porque según su apreciación esta doctrina estaba errada. En el relato de su conversión a Cristo ante el rey Agripa dice esto; “Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret; lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi voto. Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras. Ocupado en esto, iba yo a Damasco con poderes y en comisión de los principales sacerdotes,” (Hechos 26:9-12). Y en el primer relato de su conversión también lo dice; “y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén” (Hechos 9:2) Pablo creía hacer el bien, pero estaba totalmente equivocado. En su pensamiento él recorría un camino hacia el cielo, y creyendo hacerlo bien, estaba diametralmente opuesto a la voluntad de Dios. Persiguiendo a los cristianos con una actitud *recalcitrante, nadie lo hacía retroceder en su fiel, pero equivoco planteamiento. Pero la gracia de Dios hizo posible que este hombre terco y obstinado abrazase el evangelio de Cristo, llegando a ser el más grande y fiel exponente del evangelio. Después de nuestro Señor Jesucristo, no hay otro referente más grande en el nuevo testamento que Pablo, pero todo por la gracia de Dios. A pesar de ser perseguidor, y de privar de libertad a los cristianos contra su voluntad aunque eran inocentes, Pablo sin darse cuenta incurría en uno de los pecados que anteriormente mencionó. Fue un secuestrador de cristianos, dando su voto de muerte para ellos. Pero como Dios conoce los corazones, llamó a Pablo a su evangelio bendito, porque este era instrumento escogido por Dios para anunciar su verdad, y le entregó el ministerio a los gentiles o a los incircuncisos; Dios le revela a Ananías que debe ir a sanarlo porque Pablo sería un gran instrumento en las manos de Dios; “El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.” (Hechos 9:15-16)
APLICACIÓN PRÁCTICA: NO TENÍAMOS MÉRITOS
Nosotros tampoco teníamos méritos para ser llamados al evangelio, pero escuchamos el bendito evangelio de Cristo y él nos transformó por completo. Hoy nos identificamos con su persona y queremos hacer su voluntad, y todos los días vemos como la gracia de Dios actúa en nuestras vidas y día tras día perdona nuestros pecados. Entonces debemos esforzarnos por hacer lo mejor para Cristo, aunque sepamos que no tenemos ningún brillo como para impresionar, pero como dijo Pablo; “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.” (1 Corintios 15:10)
Versículo 13, “Habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.“
EL PASADO DEL APÓSTOL PABLO
Versículo 13a, “Habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador…”
En lecciones anteriores dijimos que el apóstol Pablo había cometido el pecado de secuestro al perseguir a los cristianos, pero esto precisamente este acto de hostigamiento a los hermanos es lo que tiene más presente en su mente y se llama a sí mismo perseguidor en este versículo. Pablo se está refiriendo a un tiempo anterior, un tiempo pasado de hacía más de 20 años desde su conversión, pero del que era casi imposible olvidarse. EL asombro de Pablo va en torno al hecho de que Cristo se fijase en él, para llamarlo por su sola gracia y hacerlo apóstol suyo, ya que no solo fue perdonado por su mal proceder y por sus oscuros pecados, que le hacían recordar que no solo había sido un perseguidor, sino que además un vil blasfemo, y por si fuera poco un injuriador. Todos estos pecados están presentes continuamente en la mente de Pablo, aunque no en la cotidianeidad del presente de las iglesias. Él lo sabe perfectamente y lo tiene muy presente, que, no teniendo ningún mérito, fue tenido por digno de que se le confiara el ministerio que en ese momento profesaba delante de las iglesias.
Hablaremos de Pablo el Blasfemo:
En estos versículos de este estudio, en el pasado, era su ocupación perseguir a los cristianos, blasfemando y hablando pestes de Cristo mismo, forzando también a los creyentes que capturaba, a blasfemar; “Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras”. (Hechos 26:11)
A los cristianos que prendía en las sinagogas, en las calles mientras huían, o en las cavernas de los montes, les hacía sufrir con crueles castigos que existían en la época. Él mismo da una lista de estos castigos o represalias en sus cartas; “De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado” (2 Corintios 11:24,25), también dice; “en azotes, en cárceles,” (2 Corintios 6:5). Y con estos terribles castigos, Pablo les obligaba a blasfemar del nombre de Cristo, lo que por ende presupone, les obligaba a abjurar de la fe. Esto quiere decir que obligaba mediante el dolor, a negar la persona y el nombre del que en sus presentes era su salvador, Jesucristo el Señor. Pablo blasfemaba contra Cristo, diciendo primeramente que nunca había resucitado, pues ese era el eslogan preferido de los fariseos, para derribar el “mito” de Jesús de Nazaret; “Al día siguiente, que es después de la preparación, se reunieron los principales sacerdotes y los fariseos ante Pilato, diciendo: Señor, nos acordamos de que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré. Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos de noche, y lo hurten, y digan al pueblo: Resucitó de entre los muertos. Y será el postrer error peor que el primero.” (Mateo 27:62-64) Pero también negaban que Jesús fuese el verdadero Mesías.
Hablaremos de Pablo el Perseguidor:
El segundo pecado del que Pablo habla es el de perseguidor. Desde el principio de la presencia de la iglesia, se dedicó a perseguir a todo el que confesaba que Jesús era el Señor: “y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón”. (Hechos 9:4-5)
Después de su discurso de despedida ante las iglesias de Mileto y Éfeso, sintió de viajar a Jerusalén. Y estando allí y por sugerencia de los otros apóstoles cumplió sus votos purificándose en el templo. Pero a pesar de la inocencia de Pablo, el pueblo se alborotó. Leamos; “Pero cuando estaban para cumplirse los siete días, unos judíos de Asia, al verle en el templo, alborotaron a toda la multitud y le echaron mano, dando voces: ¡Varones israelitas, ayudad! Este es el hombre que por todas partes enseña a todos contra el pueblo, la ley y este lugar; y además de esto, ha metido a griegos en el templo, y ha profanado este santo lugar. Porque antes habían visto con él en la ciudad a Trófimo, de Éfeso, a quien pensaban que Pablo había metido en el templo.” (Hechos 21:27-29) Producto de este alboroto, se dio aviso al Tribuno quien acudió junto a sus soldados a disolver todo alboroto y a apresar a Pablo. Este mismo alboroto dio lugar a que Pablo pudiera defenderse delante del Pueblo y delante del tribuno Claudio Lisias, dando su testimonio de vida personal en el cual está siempre presente su otrora calidad de perseguidor; “Perseguía yo este Camino hasta la muerte, prendiendo y entregando en cárceles a hombres y mujeres; como el sumo sacerdote también me es testigo, y todos los ancianos, de quienes también recibí cartas para los hermanos, y fui a Damasco para traer presos a Jerusalén también a los que estuviesen allí, para que fuesen castigados. Pero aconteció que yendo yo, al llegar cerca de Damasco, como a mediodía, de repente me rodeó mucha luz del cielo; y caí al suelo, y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues.” (Hechos 22:4-8) Y en su defensa ante el Rey Agripa también testifica de su vida pasada, diciendo que era un perseguidor; “Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret; lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi voto.” (Hechos 26:9-10)
Según su propio testimonio perseguía a la Iglesia hasta la muerte. La persecución de los cristianos no había sido pequeña, sino intensa a muerte o, si se prefiere hasta la muerte. La muerte de Esteban y el voto favorable de Pablo en aquella ocasión era un recuerdo en la mente del apóstol. No sólo había dado la aprobación, como miembro del Sanedrín, a la ejecución de Esteban, sino que lo hizo con otros muchos, según su mismo testimonio personal; “Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo.” (Hechos 7:55-58) La furia persecutoria contra los santos no tenía límite, perseguía tanto a los hombres como a las mujeres. Según el relato de Hechos iba de casa en casa para entregarlos en las cárceles, especialmente ocurrió esta acción en los días siguientes a la muerte de Esteban y al acosamiento desencadenado como consecuencia de ella; “Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel” (Hechos. 8:3). Indudablemente había una notable diferencia entre la Iglesia y el judaísmo. En éste los hombres eran los responsables activos de cuando se hacía en la sinagoga, en el cristianismo las mujeres tenían también una parte importante en la iglesia, por esa razón Pablo perseguía a todos por igual. El apóstol está confesando públicamente su espíritu homicida de entonces (Hechos. 9:1–3; 26:9–11; 1 Corintios. 15:9; Gálatas. 1:13; Filipenses. 3:6). Antes del encuentro con Cristo, su comportamiento era de una extremada *radicalidad religiosa. Lo que le importaba era perseguir a quienes se habían desviado del judaísmo para abrazar y seguir a uno que había sido muerto por los romanos, acusado por los judíos de sedicioso. Además, había sido también injuriador.
Hablaremos de Pablo el injuriador.
Por tanto, quebrantaba la segunda tabla de la ley que establece la correcta relación entre los hombres. El *injuriador es una persona que no tiene en cuenta la condición del hombre, provocando con sus palabras acciones contra él y ofendiéndole en su condición de persona. El sentido de la palabra en el griego es conducir a una persona para ser maltratada, con violencia y menosprecio humano. Pablo sería luego tratado en varias ocasiones de la misma forma que él trató a los cristianos. El Señor usó ese término para referirse al maltrato que recibiría durante su arresto y juicio a manos de los hombres; “Pues será entregado a los gentiles, y será escarnecido, y afrentado, y escupido” (Lucas 18:32). La verdad es que Pablo persiguió y asoló a los cristianos, pero de la misma manera Pablo tuvo que pagar de la misma forma, con persecuciones y sufrimientos; “porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre”. (Hechos 9:16)
LA MISERICORDIA DE DIOS
Versículo 13b, “…mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.”
Quién no merecía ser tratado con benevolencia, fue recibido a misericordia, no porque fuese digno de ello, sino por la gracia de Dios. El Señor no veía la pecaminosidad de Pablo para excluirlo de su misericordia, sino que habiendo venido para buscar y salvar lo que se había perdido, y Pablo era uno de ellos. Nótese que no está hablando tanto de gracia aquí como de misericordia. La expresión en el texto griego el verbo, significa ser misericordioso, que en voz pasiva sería más o menos fui objeto de misericordia, es decir, a pesar de todo, la misericordia de Dios me alcanzó para salvación. La frase causa una aparente sorpresa: porque lo hice en ignorancia e incredulidad. No se trata de justificar la acción de la misericordia porque las transgresiones de Pablo habían sido actos de ignorancia. Ninguna perfección del hombre puede ser objeto para que la misericordia se le aplique, dicho de otro modo, recibió misericordia porque la merecía. La realidad es otra. Cuando habla de actuar en ignorancia, no justifica el pecado del que es absolutamente responsable, pero indica que Dios tuvo misericordia porque su pecado no era un pecado voluntario, es decir, un pecado hecho con premeditación y alevosía contra Dios. La ley advertía de esto. En ella hay un sacrificio para cada pecado cometido por ignorancia o por yerro “si el pecado fue hecho por yerro con ignorancia de la congregación, toda la congregación ofrecerá un novillo por holocausto en olor grato a Jehová, con su ofrenda y su libación conforme a la ley, y un macho cabrío en expiación. Y el sacerdote hará expiación por toda la congregación de los hijos de Israel; y les será perdonado, porque yerro es; y ellos traerán sus ofrendas, ofrenda encendida a Jehová, y sus expiaciones delante de Jehová por sus yerros. Y será perdonado a toda la congregación de los hijos de Israel, y al extranjero que mora entre ellos, por cuanto es yerro de todo el pueblo. Si una persona pecare por yerro, ofrecerá una cabra de un año para expiación. Y el sacerdote hará expiación por la persona que haya pecado por yerro; cuando pecare por yerro delante de Jehová, la reconciliará, y le será perdonado. El nacido entre los hijos de Israel, y el extranjero que habitare entre ellos, una misma ley tendréis para el que hiciere algo por yerro.” (Números. 15:24–29), pero por el contrario refiriéndose al pecado voluntario dice: “Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio de su pueblo. Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció su mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su iniquidad caerá sobre ella.” (Números. 15:30–31). El escritor de la Epístola a los hebreos se refiere al pecado voluntario: “Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios” (hebreos 10:26–27). Mientras que para cualquier pecado por yerro había sacrificio establecido, para el voluntario hecho con soberbia no hay sacrificio prescrito, sino la condena a muerte del pecador. No se trata de un pecado cometido por error, sino un pecado voluntario, hecho como se lee textualmente en el hebreo “hecho con altiva mano”, de otro modo, con brazo remangado y puño extendido contra Dios, que violenta y conscientemente le injuria. Que el escritor está pensando en este contexto del libro de Números es evidente si se compara el versículo con la cita de Números. Por tanto, pecar voluntariamente, aquí equivale a actuar con soberbia en la referencia del Antiguo Testamento. El pecado voluntario es el cometido por quien sabiendo que peca lo hace con determinación de pecar. La gravedad del pecado voluntario consistía en el acto de soberbia arrogante que desafía a Dios. Ese pecado ultraja al Señor y trae sobre el pecador tan graves consecuencias que debía ser cortado de entre el pueblo de Dios “Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio de su pueblo” (Números 15:30). Una de las condiciones para la comisión de pecado voluntario está en el conocimiento amplio que tiene el pecador del acto arrogante que está llevando a cabo, ya que se comete conociendo la verdad de Dios y actuando soberbiamente contra ella. Quiere decir que los que cometen el pecado voluntario son conscientes por el pleno conocimiento que tienen de la acción contraria a la voluntad de Dios. La consecuencia del pecado voluntario es, según hebreos, que “ya no queda más sacrificio por los pecados”. La expresión debe entenderse a la luz de lo que la Ley establecía en relación con el pecado voluntario. Como se dijo antes, todos los pecados resultantes de ignorancia, yerro, debilidad, etc. tenían un sacrificio establecido para ser expiados. Pero, los que pecaban con soberbia, esto es, quienes lo hacían conscientemente en un acto de orgullo contra Dios, despreciándolo y ultrajándolo, no tenían sacrificio expiatorio. Esto no afectaba su salvación, en caso de ser salvos, pero sí a su vida. Su pecado no les permitía continuar contándose visiblemente con el pueblo de Dios, es decir, no hay restauración para quien peca voluntariamente. La misericordia alcanzó a los judíos que habían pedido la muerte de Cristo, porque en la Cruz, el Señor pidió al Padre que fuese considerado aquello como un pecado de ignorancia, no sabiendo lo que hacían; “Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen…” (Lucas 23:34). Por eso Pedro en el primer mensaje del evangelio en Pentecostés, dijo a los oyentes que sabía que por ignorancia lo habían hecho; “Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes” (Hechos 3:17). Por eso dice aquí el apóstol que fue recibido a misericordia porque lo que había hecho como perseguidor de la iglesia, no era voluntariamente, en el sentido de algo que sabiendo que era contrario a la voluntad de Dios, insistía soberbiamente en hacerlo. Él pensaba que con desterrar al cristianismo hacía un bien a la verdadera religión que para él era el judaísmo. Con todo esto no exime de la responsabilidad de la comisión del pecado, Pablo había hecho aquello, no forzado, sino voluntariamente. El apóstol fue recibido a salvación porque no había sido rebelde a la visión celestial (Hechos 26:19). Además de esto los pecados cometidos por él correspondían al tiempo de la incredulidad. El no regenerado practica el pecado porque es su esclavo. Sólo el que ha sido regenerado por haber creído, es libre de la práctica pecaminosa. Es necesario recordar que el hombre no es pecador porque peca, sino que peca porque es pecador. El incrédulo comete el pecado como norma habitual de vida, el creyente lamenta haberlo cometido porque ha sido libertado del poder de las tinieblas y trasladado al reino de Cristo; “el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo” (Colosenses 1:13).
APLICACIÓN PRÁCTICA: CUIDE SU FE
Cuidemos nuestra vida Espiritual. Apartémonos del pecado y busquemos hacer el bien delante de los ojos del Señor. Sus ojos están fijos en nosotros y en nuestras acciones diarias, y Él desea que nos consagremos a su santa voluntad. El que peca deliberadamente, no será tomado por inocente.
Versículo 14, “Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.“
LA GRACIA ABUNDANTE DE DIOS
Versículo 14, “Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús”.
La gracia salvadora que redimió a Pablo y lo puso en el ministerio, fue mucho más abundante que el pecado que había cometido. No hay duda de que los pecados que menciona como suyos en el versículo anterior, son grandes, pero mucho más grande es la gracia salvadora de Dios que los cancela por completo en Cristo Jesús. La expresión la gracia, define y delimita la única gracia. La que salva a todo aquel que cree. Frente a la situación en que se encontraba Pablo por el pecado que había practicado, como ocurre con todos los pecadores, se descubre que el pecado abundó. No eran simples faltas o hechos puntuales sin demasiada importancia, era un caos espiritual y un deterioro absoluto en de acciones voluntarias reprochables delante de Dios. En ese momento la gracia se manifiesta en una dimensión que supera en toda la ruina del pecado, como dice Pablo a los Romanos; “más cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia” (Romanos. 5:20). Los recursos de la gracia para salvación del pecador y justificación del impío superaron en toda la capacidad condenatoria del pecado. Es aquí donde, aunque no aparece expresamente en el escrito, se puede detectar otro contraste de consecuencias y dimensión atemporales: el pecado reinó junto con la muerte, pero ahora aparece la soberanía de la gracia que lo hace inútil en consecuencias para todo aquel que cree, de otro modo el poder de la gracia consiste en que elimina el poder del pecado. La máxima profundidad del pecado, cuya marca queda medida por la ley, se pierde ante la profunda superioridad de la gracia que supera en todos los límites a los que llegó el pecado. De otra manera, cuando mayor era la necesidad, a causa del pecado, la gracia por medio de la obra de Jesucristo se manifestó para salvación que puede alcanzar a quien se consideraba como el más indigno de los pecadores (Tito 2:11). Es necesario entender que la gracia para salvación no surge como consecuencia del pecado, sino que lo antecede. Es en el consejo eterno de redención en donde la gracia, como medio de salvación, fluye del corazón de Dios como amor orientado al perdido (2 Timoteo 1:9). Esa gracia, infinita como todo cuanto pertenece a Dios, es depositada en la segunda Persona de la Deidad, que, a lo largo del tiempo, como único Mediador entre Dios y los hombres (2:5) la va otorgando para salvación. Pero, la gran manifestación de la gracia es cuando esta irrumpe con Cristo y en Él, en el mundo de los hombres con la entrada del
Verbo encarnado en la esfera de la humanidad (Juan 1:17). Cristo es también gracia encarnada, porque es en la gracia que realizará su tránsito en el mundo de los hombres hasta culminar en la Cruz, en donde por gracia gustó la muerte por todos (Hebreos 2:9). La gracia se desborda en plenitud infinita de modo que puede sumergir en ella y hacer desaparecer el pecado a los ojos del santo Dios, puesto que la responsabilidad penal contraída por la sobreabundancia del pecado es extinguida por la obra expiatoria de Jesucristo. Esa es la causa por la que Dios, al que cree, le perdona todos los pecados (Colosenses 2:13) y por esa misma razón el impío justificado puede decir: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Romanos 8:1). Cristo se convierte para el hombre en fuente de gracia y refugio eterno de la ira de Dios, que fue extinguida por Él mismo al llevar nuestros pecados sobre el madero y ser tratado como redentor de la maldición de la Ley al ser hecho por nosotros maldición (Gálatas 3:13). Eso produce el tránsito definitivo del no de Dios como consecuencia del pecado, al sí de Dios como resultado de la gracia. Nada más hermoso que las consecuencias profetizadas de la obra de la gracia: “Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos” (Isaías 53:10–11). Esa es la razón por la que el apóstol va a decir en otro de sus escritos que todo cuanto él es, se debe a la obra operativa de la gracia (1 Corintios 15:10).
La provisión de la gracia sobreabundante es del Señor, concretamente de nuestro Señor. En Él la gracia vino al mundo, y quienes lo observaron a diario, en el tiempo de Su ministerio, como el apóstol Juan, dan testimonio de haber visto Su gloria, como del Unigénito del Padre, lleno de gracia (Juan 1:14)
No hay bendición alguna, ni provisión poderosa que salga de Dios, que pueda alcanzar al hombre a no ser que pase por el único Mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre (Juan 2:5).
Esta gracia derramada en Él abundantemente produjo en Pablo tanto la fe como el amor. Es interesante notar que en la teología paulina la fe precede siempre al amor. Sin duda, todo lo que es de salvación procede de Dios y es Él quien la hace operativa, por tanto, la gracia y la fe son un regalo divino (Efesios 2:8,9). Esta se hace operativa como medio instrumental para alcanzar la salvación (Romanos 5:1) La fe actúa por el amor (Gálatas 5:6). Ambas cosas están, según el versículo, en Cristo Jesús, quiere decir que no se trata de cualidades o virtudes humanas, sino expresiones visibles de una íntima relación con Cristo. Es la forma natural de vida de quien, como el apóstol, puede decir: “Para mí el vivir es Cristo” (Filipenses 1:21).
Versículo 15, “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.“
LA PALABRA FIEL ES LA SANA DOCTRINA
Versículo 15a, “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos:…”
La frase “Palabra fiel y digna” que aparece en este estudio, aparece 5 veces en la escritura como enseñanza, pero la frase “Palabra fiel”, sola sin la palabra digna, aparece en 4 de los 5 versículos que veremos. La palabra “fiel” viene del griego “pistos”, y se traduce en la mayoría de los diccionarios léxicos del griego al español como “verdadero, fidedigno, confiable”. Entonces lo que Pablo quería decir es que la doctrina o enseñanza que estaba entregando era una palabra verdadera, es decir una doctrina sana. Por ende, la frase en sí no es otra cosa que decirle a Timoteo; “Esta es la sana doctrina”. Cuídala y enséñala a los demás Timoteo.
- La primera frase “palabra fiel” que Pablo enseña a Timoteo es acerca de la doctrina de la “Gracia”. La palabra “Gracia” aparece en el versículo 14, que corresponde a la lección anterior. Veamos; “(Verso 13) habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. (Verso 14) Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. (Verso 15) Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.” (1 Timoteo 1:15). Pablo entonces le está diciendo a Timoteo; “Aunque somos los más grandes pecadores de la tierra, la “gracia” de Dios nos alcanzó. Esa es una doctrina verdadera, porque Cristo vino a salvar a los pecadores; “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;” (Efesios 2:8)
- La segunda doctrina aparece inserta en el capítulo 3, y habla de la doctrina de los “requisitos exigidos a los obispos”. Pablo inserta esta doctrina que es fundamental para aquellos que desean ser obispos; “Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad.” (1 Timoteo 3:1-4) Los requisitos son peticiones expresas acerca de las costumbres que primaban en ese primer siglo. Por ejemplo, como no había agua potable para cada hogar, el agua potable usada era el vino. Era normal el uso de vino para hidratarse en lugar de agua y para todo tipo de usos como la de la aplicación y limpieza de heridas con vino como antiséptico. Un ejemplo típico lo vemos en el pasaje del buen samaritano; “Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.” (Lucas 10:33-34) Otra de las cosas que exigía Dios en sus requisitos era el de ser marido de una sola mujer. En cuanto a esto diremos que en tiempos bíblicos era normal la práctica del *Concubinato y el *Contubernio. Los principales orbes gentílicos helénicos que en su más pura esencia eran machistas, daban lugar a esta práctica, que para el dueño del hogar parecía una solución digna y salomónica a la infidelidad matrimonial, por estar regulada ante las leyes. Muchos hombres con poder económico compraban esclavas para practicar la intimidad sexual fuera de su matrimonio, pero legalizado por ley, lo que lo hacía sumamente atrayente para el varón. Así que ya no tenían una sola mujer, sino dos o tres. A esta práctica se le llamaba “Contubernio”. Mientras que también existía la práctica del “Concubinato”. La diferencia entre el Concubinato y el Contubernio estaría en que, en este último, al menos uno de los integrantes de la pareja era esclava, no existiendo contrato de matrimonio de por medio, mientras que el concubinato estaba formado por dos personas libres, también unidos de palabra solamente y de común acuerdo. Como ya conocemos la situación de aquellos días, nos daremos cuenta de que en algunos casos Dios hacía la obra en hombres con esta condición, llamándoles al evangelio y viniendo ellos a las plantas del Señor así tal como estaban, practicando su Contubernio por ser algo legal, pero una vez que Dios hacía la obra en el corazón del nuevo salvado, estos dejarían en libertad a la esclava para darle lugar a iniciar una nueva vida y comenzando como dueños de casa a ser fieles a sus esposas. No era fácil para el varón gentil en esta condición dejar el contubernio para ejercer el episcopado cristiano, pero el requisito estaba claro, “marido de una sola mujer”.
- La tercera doctrina aparece inserta en el capítulo 4 de esta carta, y habla de las promesas de bendición por vivir una vida espiritual piadosa; “Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera. Palabra fiel es esta, y digna de ser recibida por todos. Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen. Esto manda y enseña.” (1 Timoteo 4:9-11) Es decir, cultivar la oración, la práctica de los mandamientos orales y escritos de Pablo, y las buenas obras. Como las iglesias estaban insertas en colonias helénicas y griegas, era normal el pasatiempo del ejercicio corporal. No era muy diferente a los tiempos actuales en donde encontramos grandes gimnasios para hacer fisicoculturismo, gimnasia o deportes en general. La tendencia a esculpir cada músculo del cuerpo era algo natural, y el apóstol Pablo lo sabía. En lugar de ejercitar el cuerpo, Pablo recomendaba no descuidar la vida espiritual, porque tiene promesas de bendición en el presente y en la eternidad.
- La cuartadoctrina aparece inserta en el capítulo 2 de la segunda carta a Timoteo. Habla de mantenerse fiel y firmes frente a la adversidad; “Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él; Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará. Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo.” (2 Timoteo. 2:11-13)
- Y Por último la quintadoctrina aparece inserta en el capítulo 3 de la carta a Tito, y habla de la obediencia a las autoridades superiores y de las buenas obras; “Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres. Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros… Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.” (Tito 3:1-3 y 8)
APLICACIÓN PRÁCTICA: SEAMOS RETENEDORES DE LA PALABRA FIEL
No podemos dejar de mencionar que Pablo le dice a Tito que retenga esta palabra verdadera como la sana doctrina que es; “retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.” (Tito 1:9) Así también nosotros debemos guardar esta palabra y tratar de cumplir la voluntad del Señor.
EL PRIMER PECADOR
Verso 15b, “…que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”
Es evidente que el primer pecador fue Adán, después de que Eva le diera de comer del fruto prohibido. Pero Pablo se llama a sí mismo “yo soy el primero” de los pecadores que Cristo vino a salvar. La humildad del apóstol es a toda prueba y lo podemos ver en el hecho de que Pablo nunca se muestra con un mayor concepto de sí mismo que el que debemos tener de nosotros. Efectivamente 10 años atrás Pablo le había dicho a los corintios en su primera carta; “y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios”. (1 Corintios 15:8-9) Ya se consideraba el más pequeño de los apóstoles. Dos años antes le había dicho a los Efesios en su carta; “del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder. A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo” (Efesios 3:7-8) También se sentía el más pequeño de los santos, y ahora dice que es el primero de los pecadores. Esa es la humildad de un siervo de Dios que ha entendido que no somos nada delante de Dios. Nadie que sea humilde puede creer que es santo porque no ve pecado en su proceder, o que es profeta porque Dios le confirma los dichos de su boca, o que es una mega potencia espiritual delante de los hombres porque Dios le responde una petición o hace un milagro a través de sus manos. La verdad es que somos pecadores arrepentidos, y aunque ya no practicamos el pecado como normativa general, si caemos en faltas delante de Dios. Cristo vino a salvar al hombre caído, que era pecador y nosotros somos los primeros.
APLICACIÓN PRÁCTICA: HUMILDAD, ANTE TODO
Nunca en la vida el cristiano puede tener un mayor concepto de sí mismo. Nuestra postura es humillarnos delante de Dios para que él nos exalte cuando sea el tiempo. Debemos vernos como personas que siempre estamos aprendiendo y nunca dejaremos de aprender del Señor. No podemos ser sabios en nuestra propia opinión, y tampoco sentirnos merecedores de alguna posición especial en el reino de los cielos como lo hicieron Santiago y Juan; “Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo. Él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda. Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos.” (Mateo 20:20-22) En todas las necedades que se nos suban a la cabeza debemos tener humildad, ante todo.
Versículo 16, “Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.“
LA CLEMENCIA DE DIOS
Versículo 16a, “Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia…”
Pablo ahora dice que la misericordia de Dios se reveló a los pecadores y como él es el más pecador de todos, la misericordia de Dios se mostró para con su vida demostrando al mundo que el amor de Dios es grande y su misericordia no tiene límites. Según Pablo, él es el primero de los pecadores, es decir, en grado de pecaminosidad él tiene el número uno en la escala. El apóstol se está mirando a sí mismo y sabe que su condición de blasfemo, perseguidor e injuriador lo convierte en el más malvado, vil y despreciable hombre sobre la faz de la tierra y por esta causa se siente el primero de los pecadores. Siendo así, Dios viene a mostrar su clemencia para con los hombres, haciendo misericordia y salvando a este ser detestable, que para mucho vino a convertirse en un hombre con un pecado imperdonable. Pero aun así Dios le perdona y le transforma en un gran instrumento escogido en las manos de Dios. Dios siempre ha demostrado clemencia para con los hombres, porque cuando el pecado abundó en Génesis 6, de tal manera que Dios tuvo que destruir al mundo anegado por agua, la misericordia de Dios proveyó salvación por medio de una gran barca al justo Noé con su familia, para que el ser humano no pereciera del todo. Así también ahora será como en los días de Noé, y a través del arca del evangelio Dios proveerá salvación por medio de Jesucristo a todos los cristianos fieles que esperamos su venida.
APLICACIÓN PRÁCTICA: NOS SALVO NO HABIENDO POR DONDE
No existe ningún mérito en nosotros para que Dios nos haya llamado a su evangelio, y nos haya salvado del mundo, dándonos libertad, salvación y esperanza de vida eterna. Ahí se mostró la clemencia de Dios para con nosotros. Solo nos resta cuidar nuestra salvación.
CONFIANZA DE LOS OTROS CREYENTES
Versículo 16b, “…para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.”
Nadie que sea pecador debe desconfiar del amor y la misericordia de Dios. Siendo pecadores, Cristo murió por nosotros y ninguno debe desalentarse creyendo que no hay salvación para él. El ejemplo extraordinario de la salvación de Pablo debe alentar a cada persona que se considera a sí misma como mala, sabiendo que, si Dios pudo perdonar al perseguidor, al blasfemo e injuriador, con mayor razón perdonará a aquel que no ha hecho las cosas viles y horrendas que hizo Pablo. Este ejemplo de perdón debe servir de estímulo a todos los que se consideran malos, y por más pecadores que se sientan, nunca deben perder la esperanza de la salvación y la vida eterna, porque Cristo murió por todos, y está más que dispuesto a perdonar y salvar al pecador.
APLICACIÓN PRÁCTICA: CON LA ESPERANZA DE LA VIDA ETERNA
Tenemos la esperanza de la vida eterna y este debe ser nuestro norte. Si nos mantenemos fieles a Cristo, él se encargará de introducirnos a la gloria. Solo debemos confiar en Dios y servirle hasta el final, y perseverar sin desmayar.
Versículo 17, “Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.“
El REY ETERNO
Versículo 17a, “Por tanto, al Rey de los siglos,…”
En este estudio, el apóstol Pablo termina su exposición de los versículos anteriores con una alabanza al Dios bendito. Recordemos que en los versículos anteriores el apóstol recuerda su vida pasada, hablando de lo vil que fue en su pasado al perseguir y consentir en la muerte de los discípulos del Señor. Pero a pesar de merecer las peores penas y castigo de parte de Dios, recibió misericordia y clemencia. El apóstol sumamente agradecido ahora ensalza y exalta al que se merece toda gloria. Al rey de los siglos, el Dios eterno que perdurará por las edades y sus proezas serán recordadas para siempre. Este rey no es como los reyes de la tierra, que viven y reinan por un tiempo, pero su fin inevitable es la muerte. “Porque Jehová es Dios grande, Y Rey grande sobre todos los dioses.” (Salmos 95:3) Ni como los emperadores romanos de su época, que ostentan poder y gloria, y se hace llamar reyes y dioses. ¡No!, este Rey de gloria es eterno, poderoso y grande; “¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla” (Salmos 24:8) Su reino jamás se extinguirá, y al final de los tiempos terminará con los reinados humanos y como la roca eterna del libro de Daniel, será cortada no con mano de hombre, y desmenuzará la estatua de los reinos de este mundo que solo son de hierro, de bronce, de barro, de plata y de oro, y la roca crecerá hasta convertirse en un gran monte y se instaurará como el verdadero reino sobre la faz de toda la tierra, presentando a Cristo como el Rey de reyes y Señor de Señores, en un futuro muy próximo; “Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.” (Apocalipsis 19:16) Además dice que es rey de los siglos, y seguramente estaba pensando en lo que el mismo Dios le dijo a Moisés al enviarlo a Egipto a liberar a Israel; “Además dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; con él se me recordará por todos los siglos.” (Éxodo 3:15) Y los Salmos también confirman su eternidad por los siglos; “Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en todas las generaciones.” (Salmos 145:13)
APLICACIÓN PRÁCTICA: SOMOS HIJOS DEL REY
Aunque la escritura nos dice que Dios nos hizo reyes y sacerdotes; “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;” (1 Pedro 2:9) Será necesario que recibamos la herencia que él nos reservó en los cielos. Ahora estamos aquí en la tierra, y nadie nos conoce como debieran de conocernos, como a hijos de Dios, pero un día que está muy cercano escucharemos la señal de la trompeta de Dios, que vendrá por nosotros. Ahora estamos aquí, pero un día Dios nos mandará a llamar a su palacio como a Mefi-Boset y viviremos junto a Él como verdaderos hijos
NUESTRO DIOS ES VIDA
Versículo 17b, “…inmortal,…”
La palabra “inmortal” viene del griego “aphthartos” que tiene los significados de “inmortal o incorruptible”. El apóstol dice en este versículo que Dios es inmortal lo que conlleva a pensar que el Dios de Pablo no muere. No le afecta la muerte porque es un Dios que no envejece. En efecto el Dios de Pablo es “vida”; “Jesús le dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6) Y lo mismo le había dicho a Marta en Betania cuando su hermano Lázaro había muerto; “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida;…” (Juan 11:25a) Lejos de morir, el Dios de Pablo un día juzgará a la misma muerte y la echará al lago de fuego; “Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.” (Apocalipsis 20:14) Y también dice; “pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio,” (2 Timoteo 1:10)
Si hablamos de la incorrupción de Dios, veremos también que nada lo corrompe como nos sucede a los seres humanos; No envejece porque el envejecimiento es el proceso natural de desgaste físico y mental que se produce a lo largo de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte. Pero la Biblia dice que Jehová es eterno; “Y plantó Abraham un árbol tamarisco en Beerseba, e invocó allí el nombre de Jehová Dios eterno.” (Génesis 21:33) y teniendo la condición de eternidad, el tiempo no pasa por Él. Tampoco sufre de desgaste físico, y no se agota, ni se cansa; “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.” (Isaías 40:28) Además no pierde la fuerza con los años, porque el brazo de Dios es fuerte; “Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder; Tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo.” (Éxodo 15:6) Y no sufre de enfermedades pulmonares; “Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas; Se juntaron las corrientes como en un montón; Los abismos se cuajaron en medio del mar.” (Éxodo 15:8) Nada afecta al poderoso Jehová. Bendito es su nombre.
APLICACIÓN PRÁCTICA: UN DÍA SEREMOS INCORRUPTIBLES
Cuando cristo venga por su iglesia, si le somos fieles volaremos a la presencia de nuestro Dios, pero antes seremos transformados y revestidos de un cuerpo incorruptible de gloria; “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley.” (1 Corintios 15:51-56)
A DIOS NADIE LE VIO JAMÁS
Versículo 17c, “…invisible,…”
El apóstol Pablo ahora dice que su Dios es “invisible”. Lo más probable es que Pablo tiene en mente el episodio de Moisés en el desierto junto al monte Sinaí. Moisés quería conocer a Dios y ver su gloria. Algunas personas por desconocimiento o poca lectura bíblica, dicen que como Moisés entonces él fue el único que vio a Dios; “Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero…” (Éxodo 33:11a), pero la escritura dice dos versículos más adelante lo siguiente; “Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca,…” (Éxodo 33:13a) Si Moisés le dijo a Dios que quería conocerle, entonces es señal de que nunca le había visto. Cuando dice que Moisés conversaba con Dios cara a cara, quiere decir que se hablaban con franqueza. Por supuesto que Moisés no podía esconder nada porque estaba delante del todopoderoso Dios. En los versos siguientes vemos que Moisés le pide a Dios conocerle y ver su gloria pero Jehová lo consoló diciendo que nadie que vea a Dios quedaría vivo como para contarlo; “El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente. Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá. Y dijo aún Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña; y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro.” (Éxodo 33:18-23) Por esta razón es que nuestro Señor Jesucristo habla del Padre diciendo y corroborando que efectivamente a Dios nunca nadie le había visto; “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.” (Juan 1:18)
Isaías cando fue llamado por el Señor sintió pavor al pensar que vería a Dios y moriría; “En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo. Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.” (Isaías 6:1-5)
Manoa sintió el mismo temor de morir al pensar que había visto a Dios. En Jueces capítulo 13, desde los versículos 1 al 25, aparece la historia del anuncio del nacimiento de Sansón. El Ángel de Jehová se le apareció a la esposa de Manoa para anunciarle el nacimiento de Sansón. Al saberlo Manoa y ver al, ofreció un cabrito y una ofrenda en sacrificio a Dios, y después de esto el Ángel de Jehová, o el Dios hijo, hizo el milagro ante los ojos de Manoa y de su mujer, de darle un hijo a la esposa que era estéril. Pero al irse el Ángel, Manoa pensó que morirían por haber visto a Dios; “Porque aconteció que cuando la llama subía del altar hacia el cielo, el ángel de Jehová subió en la llama del altar ante los ojos de Manoa y de su mujer, los cuales se postraron en tierra. Y el ángel de Jehová no volvió a aparecer a Manoa ni a su mujer. Entonces conoció Manoa que era el ángel de Jehová. Y dijo Manoa a su mujer: Ciertamente moriremos, porque a Dios hemos visto.” (Jueces 13:20-22). Ni Isaías, ni Manoa vieron realmente a Dios. Isaías tuvo una visión, lo que conlleva a pensar que realmente no fue trasladado al cielo. Y aunque Manoa vio a Dios hijo, lo que vio fue a Dios personificado en alguien. No vio directamente a Dios. A Felipe le pasó algo espectacular, pero no se dio por enterado. Le dijo a Jesús, muéstranos al Padre y nos basta y Jesús le respondió; “Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?” (Juan 14:9) Jesús es la imagen del Dios invisible, así lo dijo Pablo a los colosenses; “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.” (Colosenses 1:15) En otras palabras, Dios es invisible porque no es materia. Dios es Espíritu y no se puede ver. Jesús mismo lo dijo a la mujer Samaritana; “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” (Juan 4:24)
APLICACIÓN PRÁCTICA: LE VEREMOS CARA A CARA
Un día estaremos en la presencia de nuestro Dios; “Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.” (1 Corintios 13:12) No es un sueño, ni una ilusión. Tampoco es consuelo de tontos como dicen por ahí. Cada uno de nosotros abriga la esperanza de un día estar frente a la presencia de Dios, pero nuestro entendimiento es pequeño. Algunos dicen y otro cantan que cuando estén en la presencia de Dios le abrazarán y conversarán larga y tendidamente con el Señor, pero la realidad es que nuestro Dios es el creador del universo. Juan el apóstol estuvo recostado en su pecho después de comer o cenar, muchas veces, pero cuando llegó a la presencia de Dios al ser arrebatado en el relato de apocalipsis, dice que Juan cayó en tierra como muerto frente a la magnificencia y potencia de JESUCRISTO, EL CREADOR DE TODAS LAS COSAS; “Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.” (Apocalipsis 1:10-18)
CRISTO SABIDURÍA DE DIOS
Versículo 17d, “…al único y sabio Dios,…”
La sabiduría de Dios no tiene límites. En el libro de Job capítulo 38, vemos que el mismo Job fue víctima de su imprudencia y vio su orgullo pisoteado por el mismo Dios, al darse cuenta que lo que él creía gran sabiduría de su parte mientras disputaba contra sus amigos, en realidad delante de Dios sólo era una ínfima cuota de entendimiento. Cuando estaba enfermo y habiendo sido cuestionado por quienes se decían sus amigos, Dios se le aparece en un torbellino y habla a Job dejándolo en ridículo. Las preguntas de Dios sin respuestas de parte de Job, eran de un calibre de gran sabiduría. Le hizo preguntas acerca de la creación de la tierra tales como: “¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia.” (Job 38:4) “¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular?” (Job 38:5-6) Le preguntó acerca de la bravura del mar: “¿Quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba saliéndose de su seno, cuando puse yo nubes por vestidura suya, y por su faja oscuridad, y establecí sobre él mi decreto, le puse puertas y cerrojo?” (Job 38:8-10) “¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, y has andado escudriñando el abismo?” (Job 38:16) La Física tiene una rama que se llama óptica que estudia el comportamiento de la Luz. Dios le hizo preguntas acerca de la luz: “¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz, y dónde está el lugar de las tinieblas, para que las lleves a sus límites, y entiendas las sendas de su casa?” (Job 38:19-20) “¿Por qué camino se reparte la luz, y se esparce el viento solano sobre la tierra? ¿Quién repartió conducto al turbión, y camino a los relámpagos y truenos?” (Job 38:24-25) Job quedó en ridículo y sumamente apabullado como cada cosa que le preguntaba Dios acerca de los tesoros de la nieve, sobre la lluvia, sobre el hielo. Luego las preguntas se fueron al espacio y el Señor le preguntó sobre las Pléyades y el Orión. De las constelaciones de los cielos y otras muchas cosas profundas. Job quedó sin respuestas. Algo muy similar le apóstol Pablo cuando el Espíritu Santo y el Señor Jesucristo en persona le enseñaban acerca del evangelio de Jesucristo a los gentiles. Pablo en su carta a los romanos, al disertar acerca de la salvación de los gentiles y de la restauración de Israel en el capítulo 9, quedó sumamente conmocionado y asombrado de la sabiduría de Dios y no pudo más que exclamar: “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?” (Romanos 11:33-34) Tenemos un Dios sabio. En Él está la sabiduría, la inteligencia y el conocimiento, y como JESÚS es la imagen del Dios invisible, el padre lo envío a humanarse a la tierra ungido con todo Espíritu Santo, y con todo espíritu de que el padre puso en Él: “Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.” (Isaías 11:2)
Otras referencias
“para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.” (Colosenses 2:2-3)
“Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos” (1 Corintios 3:19)
“Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.” (1 Corintios 1:18-24)
APLICACIÓN PRÁCTICA: SEAMOS SABIOS
Nunca terminaremos de aprender mis hermanos. En Cristo hay una fuente de sabiduría inagotable y nos es suministrada por el Espíritu a través de su revelación. Pero debemos reconocer siempre que nada somos y nada sabemos. Esa es la única forma que Dios nos revelará sus caminos y su bendito evangelio. Si creemos que sabemos algo y nos inflamos, tomemos las palabras del apóstol Pablo a los romanos: “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.” (Romanos 12:3) No caigamos en el error de creernos sabios porque algunos erraron; “Profesando ser sabios, se hicieron necios,” (Romanos 1:22) Hay uno solo que sabe y ese es nuestro Señor Jesucristo.
DIGNO DE HONRA Y GLORIA
Versículo 17e, “…sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.”
Pablo glorifica a Dios porque es un hombre lleno de gratitud por sus misericordias y clemencia. La verdad es que Dios es digno de honra y de gloria y esto lo vemos a lo largo y ancho de toda la biblia. Cuando Juan el apóstol fue arrebatado al cielo en el apocalipsis, vio como las primorosas creaciones de Dios adoraban y glorificaban al que vive por los siglos de los siglos en el pasaje que justamente habla de la adoración celestial; “Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.” (Apocalipsis 4:9-11) En el capítulo 5 cuando no se encontraba a ninguno digno de abrir los 7 sellos, aparece Jesús como el único digno de desatarlos y se le adora como el cordero de Dios; “Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.” (Apocalipsis 5:11-14) Y en el capítulo 7 la multitud de ropas blancas que había sido salva, que no es la iglesia de Cristo, sino que son los que quedaron durante el arrebatamiento y dieron sus vidas para ser decapitados por Cristo. Estos también adoraban a Jesús; “y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.” (Apocalipsis 7:10-12)
APLICACIÓN PRÁCTICA: RETRIBUYAMOS TODA GLORIA A DIOS
Nuestro Dios se merece toda honra y gloria. Cada uno de nosotros debe saber en la posición en la que estamos, y como creación de Dios debemos adorar al que se merece toda honra y gloria. Él nos salvó cuando no había méritos, ni nada bueno en nosotros. Así que de parte de nosotros se merece toda glorificación por habernos llamado a este bendito evangelio. Nunca no quedemos con la gloria que a él le pertenece, ni le robemos protagonismo a nuestro Dios, como para que los demás sepan que Dios hizo el milagro, peor nosotros fuimos el instrumento. No mi hermano, porque sólo él hace posibles todas las cosas. Digamos como Pablo dijo a los romanos en su carta; “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.” (Romanos 11:36)
Versículo 18, “Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia,“
¿HIJO TIMOTEO?
Versículo 18a, “Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo,…”
Después de la doxología que el apóstol elevara para glorificar el nombre del Señor, Pablo continúa con su tema principal y le vuelve a decir a Timoteo que se preocupe de cumplir con lo encomendado por él. No lo trata como a los demás colaboradores, sino que hay un trato especial, más bien de cariño. Es que Pablo ha visto a Timoteo como un verdadero hijo en la fe. Desde que fue a Listra y pasara a ver a la hermana Loida y su hija Eunice, se dio cuenta que Dios había preparado a este jovencito temeroso de Dios. “Después llegó a Derbe y a Listra; y he aquí, había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego; y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio. Quiso Pablo que éste fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los judíos que había en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era griego.” (Hechos 16:1-3) Pablo no desaprovechó lo que Dios le había puesto en el camino. Desde que pasó por Antioquía de Siria, se hizo acompañar por Silas. Y luego de visitar las iglesias, decidió pasar por Listra a saludar a las hermanas en la fe, que de seguro se convirtieron a la predicación de Pablo. Recodemos que Pablo era el apóstol enviado a los gentiles, y esos lugares eran la jurisdicción de Pablo en cuanto a la predicación del evangelio. Los más probable es que La abuela Loida y Eunice la madre de Timoteo se hayan sentido honradas por la bendición de Timoteo, pero una suerte de sentimientos encontrados les subió al corazón al darse cuente que Dios les retiraría a Timoteo quizás por un largo tiempo, si no es que para toda la vida. Así que como todos pudimos darnos cuenta, Loida, Eunice y el Padre de Timoteo dejaron partir a Timoteo, pero con la condición de que cuidara mucho al nieto y al hijo. Y yo creo que Pablo para consolarles debe haberles dicho que lo cuidaría como a hijo. No sabemos si esto fue así, pero lo cierto es que Pablo trató a Timoteo como a un verdadero hijo; “a Timoteo, verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor”. (1 Timoteo 1:2), también lo dice en 2 Timoteo 1:2; “a Timoteo, amado hijo: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Señor”, y lo reafirma en 2 Timoteo 2:1; “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.” Pero lo cierto es que Timoteo no se quedaba corto en su desempeño y obediencia, ya que el propio Pablo dice que Timoteo sirve a Dios con todo su corazón, pero viendo en Pablo a un verdadero Padre. Leamos; “Espero en el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo al saber de vuestro estado; pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros. Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús. Pero ya conocéis los méritos de él, que como hijo a padre ha servido conmigo en el evangelio.” (Filipenses 2:19-22)
APLICACIÓN PRÁCTICA: OBEDIENCIA A NUESTROS PASTORES
Nuestros pastores además de ser nuestros tutores también hacen la labor de padres espirituales, ejerciendo autoridad en lo que es posible, enseñando y edificando, corrigiendo y guiando hacia la senda del bien. Cuidando en cada oportunidad de que cada hermano reciba la porción necesaria para crecer y madurar espiritualmente, avanzando hacia el crecimiento y estatura de un varón perfecto en Cristo. Amemos y obedezcamos a nuestros pastores. Miremos el ejemplo de Josué, que como hijo estuvo al lado de Moisés, sirviendo y obedeciendo en todo al profeta, aprendiendo y dejándose corregir, sin saber que, en un futuro lejano, sería el sucesor de aquel que fue su mentor en todos los escenarios posibles, adversos y a favor, en bonazas y en tormentas. En cada momento Moisés estuvo a su lado y Josué le correspondió como un verdadero hijo. Y Dios vio la entrega de Josué, exaltándolo como el sucesor.
APLICACIÓN PRÁCTICA JUVENTUD: APRENDIZAJE PAULATINO
Cada joven y señorita que Dios ha traído a sus caminos ya sea porque sus padres los traen o porque han nacido en cuna de oro, están en la casa del Señor por una razón fundamental, que es ser edificados en el temor de Dios. Debemos entender que Timoteo fue llamado a los caminos del evangelio siendo un muchacho y Dios lo preparó para ser el sucesor del gran apóstol Pablo. Muchas veces se desalentó, como suele pasarle al joven. Otras veces se desilusionó del poco ánimo de la misma iglesia, pero hay algo que Timoteo no podía ver, que Dios nunca lo dejó solo. En el camino del evangelio, la juventud debe esforzarse al máximo por aprender del evangelio y sus distintas facetas de la vida diaria. Cada joven y señorita tiene un intelecto que Dios le ha dado, y este es para ser sembrado de la palabra de Dios y de las experiencias cristianas que resultarán enriquecedoras en el caminar cristiano. En suma, la obediencia al mandamiento y la enseñanza es algo primordial y cada jovencito debe de asumirlo y tratar en lo posible de cumplirlo, porque no estamos sirviendo al hombre, sino a Dios. Además, en el esfuerzo por las cosas de Dios se incluye la actitud positiva y optimista, que es muy importante, mirar al futuro con esperanza es lo que Dios desea de nosotros y al igual que Timoteo, miremos a nuestros hermanos que nos enseñan como verdaderos mentores, y a nuestros pastores como verdaderos padres espirituales. Ellos jamás harán algo para dañarles, sino al contrario, la meta es llevarlos a lo más alto de la cúspide, a la meta del eterno llamamiento.
CUANDO AÚN HABÍA PROFETAS
Versículo 18b, “…para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti,…”
Esta frase en particular es muy decidora. Nos muestra el orden establecido por Dios en cuanto a los dones espirituales. Pero este versículo no se puede entender si no leemos el siguiente versículo; “No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.” (1 Timoteo 4:14). Aquí vemos como Dios usa a los que están por cabeza en la Iglesia de Listra, para someterse a los requerimientos de Pablo, quién era el apóstol que los puso como ancianos en aquella iglesia. Aprovechando la gran ocasión, Pablo que estaba acompañado de Silas, se propusieron ungir al muchacho para que Dios respondiera con dones espirituales que capacitarían a Timoteo como colaborador de ellos en la obra, y durante la celebración de este pequeño culto, entendemos que Dios se manifestó extraordinariamente, ya que no podemos olvidar que Silas era profeta de Dios, y así lo manifiesta Lucas cuando Judas y Silas son enviados a consolar a los hermanos de Jerusalén, con la resolución del primer concilio del año 50; “Y Judas y Silas, como ellos también eran profetas, consolaron y confirmaron a los hermanos con abundancia de palabras.” (Hechos 15:32) Si nos damos cuenta, 1 de Timoteo 4:14 claramente nos dice que fue el presbiterio, es decir los ancianos, o los pastores de nuestro tiempo, los que impusieron las manos sobre Timoteo, y aunque aquí hay omisión, obviamente entendemos que no fue el apóstol Pablo quien profetizó, sino Silas. Como podemos ver, Dios invistió de dones al muchacho y recibió profecía de parte de las cabezas y no de la cola, y esto pasa porque Dios es ordenado. No he encontrado un pasaje bíblico que diga lo contrario, y mientras no lo encuentre, prefiero enseñar que no es posible que alguien, que no sea el ministro a la cabeza, se levante en la congregación para dar una profecía que guie a algún hermano y le inste a abandonar su ciudad, por ejemplo, en busca de una bendición, o profetizándole que será evangelista, misionero o apóstol para las naciones, como lastimosamente hemos visto y oído en estos últimos tiempos. Porque Dios no habla por los pies, sino que habla por la boca, que está en la cabeza. Siempre satanás ha tratado de confundir el orden establecido por el Señor, en lo concerniente al orden eclesiástico, queriendo pisotear la autoridad del ministro de Dios. La cabeza de la iglesia es Cristo, y de toda congregación es el ministro del Señor.
APLICACIÓN PRÁCTICA: HACER TODO CON ORDEN
No podemos permitir el desorden eclesiástico en nuestras iglesias. Cada vez que hay una manifestación espiritual, o un trabajo en su obra, satanás y sus demonios están expectantes de lo que pueda suceder, para poder turbar y desviar la fe de los hermanos. No debemos permitir esto. Los pastores somos verdaderos atalayas de Dios y estamos para corregir todo desorden y malas prácticas espirituales. Si alguien se levanta para ir a ungir al pastor o a la pastora, está tomado de un espíritu de error. No pueden los pies ungir a la cabeza, sino al revés, la cabeza unge al resto del cuerpo de Cristo, que es la iglesia. Tampoco puede un hermano o hermana levantarse a profetizar, siendo que hay pastores en las iglesias. San los pastores los encargados de profetizar la bendición para la iglesia y no al revés. Recuerde que la bendición es de arriba hacia abajo, y por algo dice la escritura; “Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor.” (hebreos 7:7)
APLICACIÓN PRÁCTICA JUVENTUD: DÍGALE ¡NO! AL DESALIENTO
Timoteo era un joven muy esforzado en las cosas de Dios, pero como a todos nos ha sucedido alguna vez, en esta oportunidad estaba desalentado. El capítulo 4 de esta carta lo revela sin tapujos; “No descuides el don que hay en ti…” (1 Timoteo 4: 14a). Era obvio que Timoteo estuviera así, ya que tuvo que enfrentar las más terribles situaciones en las iglesias de Éfeso y Mileto, al ver a algunos hermanos fieles a Cristo, descuidarse en su amor por Dios y convertirse en detractores del evangelio hasta el punto de transformarse en falsos maestros del evangelio, que mezclaban verdad y error, en un evangelio extraño, era una suerte de “EvangeLey”, donde se servía a Cristo con la esperanza de ser salvos por las obras propias del ser humano, como la circuncisión y la observancia de los días de fiesta. Timoteo también tuvo que enfrentar el encarcelamiento de 2 años de Pablo en Roma, debiendo tomar las riendas de la obra de Dios y lamentando por las fatales peripecias de su pastor y mentor y padre espiritual. A decir verdad, el enfrentamiento de todas estas cosas tenía a Timoteo estaba con la moral, pero el mismo Pablo alienta a Timoteo a no descuidar el don de Dios que le fue entregado, diciéndole también “…para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti,…”. En otras palabras, Pablo le dijo a Timoteo; hijo, no te eches a morir por cualquier cosa, porque, aunque eres joven, recuerda lo que Dios te dijo y sigue adelante. No tires por la borda todo el tiempo en la casa de Dios.
LA BATALLA DE TIMOTEO
Versículo 18c, “…milites por ellas la buena milicia,”
Según el diccionario léxico griego Strong, la palabra “milites” viene del griego “strateúomai” que en sus significados enseña lo siguiente; “servir en una campaña militar”; “figurativamente ejercer el apostolado”, soldado. En palabras más claras, el apóstol le dice a Timoteo que, como buen soldado de Jesucristo, pelee la buena batalla de la fe; “Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.” (1 Timoteo 6:12) No podemos pasar por alto el hecho de que estamos en una batalla campal contra los poderes de satanás. Estamos en una guerra y al parecer Timoteo no lo había dado por sentado aún. Es por esta razón que Pablo en su capítulo 6 de esta carta le advierte a Timoteo que estamos en una batalla, y comienza en este versículo a decirle que milite la buena milicia. Timoteo debe tomar posesión de la autoridad que Dios le ha dado, y actuar como tal. Timoteo no era cualquier persona, era un gran general a cargo de la iglesia de Cristo. Cristo puso en sus manos su bien más preciado, su esposa, y Pablo le hace ver a Timoteo que esto no es poca cosa, sino una travesía enorme en donde todos los poderes del infierno se levantaron en contra de Timoteo para apagar aquella luz que alumbra su corazón. Pero el mismo Señor Jesucristo ya lo había dicho tiempo atrás, con relación a la lucha entre la iglesia de Cristo y las tinieblas; “…sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.” (Mateo 16:18b) Pablo ahora alude a las profecías que se hicieron en torno a la vida de Timoteo, y le dice que por ellas tiene que pelear la buena milicia. No era cualquier cosa que Dios haya profetizado en torno a la vida de Timoteo, ya que el muchacho tendría que tomar en serio lo que recibía en aquel momento y que mejor que el profeta Silas haya recibido palabra de Dios para Timoteo. Razón de sobra para que Timoteo piense en serio y se ponga manos a la obra para seguir adelante sin desmayar.
APLICACIÓN PRÁCTICA: ÉCHATE LOS PROBLEMAS AL HOMBRO
Como dice la biblia somos soldados de Cristo y debemos actuar como tal. La escritura dice; “Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.” (2 Timoteo 2:3-4) Al decir que un soldado no se enreda en los negocios de la vida quiere decir que nuestra prioridad es la vida espiritual y no debemos descuidar nuestra visita a la casa de Dios y dejar de orar y buscar a Dios por las cosas de este mundo. Un buen trabajo que nos reporte buenas ganancias puede ser bueno siempre y cuando no interfiera en nuestras labores de la iglesia. Si en trabajo bien remunerado me dificulta ir a la iglesia, entonces cambie de trabajo. Hablando de los pasatiempos y deportes. Si mis pasatiempos o deportes me impiden servir a Dios con libertad, entonces que está esperando, deje el deporte y el pasatiempo y vaya a lo más importante que es la iglesia. No sigamos el jueguito del diablo. Bueno es el deporte, pero Pablo dice; “porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.” (1 Timoteo 4:8) Y al decir que sufra penalidades como buen soldado, quiere decir que no podemos echarnos a llorar por cualquier cosa. El gran general está de nuestro lado y debemos arremeter con todo contra las tinieblas. Nuestras oraciones son primordiales en esa batalla por la sobrevivencia espiritual. No debemos cansarnos ni desalentarnos por nada, ya que la escritura tiene 3.535 promesas a nuestro favor y Dios no guiará por la senda del bien. Ningún poder prevalecerá contra nosotros si nos mantenemos fieles y constantes a Cristo y a su palabra. ¡Ánimo!, ¡Que el más grande está de nuestro lado! Échate los problemas al hombro y sigue adelante
APLICACIÓN PRÁCTICA JUVENTUD: SOMOS SOLDADOS DE CRISTO
Como canta bíper “somos soldados de Jesús” Cada joven debe servir a Cristo con valentía. El temor debe quedar de lado y entender que Dios va con nosotros. Y así como estuvo con Josué cuando murió Moisés, Y así como estuvo con José cuando fue vendido por sus hermanos, Y así como estuvo con Timoteo cuando Pablo fue encarcelado, así también estará con cada jovencito que le sirva de corazón. La oración del joven es muy importante y se le debe enseñar al joven que la oración es el arma más importante de toda la armadura de Dios. Sin oración en todo tiempo, la armadura no tiene efecto ante el enemigo. Busquemos a Dios en oración para ser fortalecidos, y leamos la escritura para ser nutridos de Dios. Somos soldados y debemos armarnos de estas dos cosas; “Oración y Lectura de la palabra de Dios”
Versículo 19, “manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos,“
RETENER LA FE
Versículo 19a, “manteniendo la fe y buena conciencia,…”
Lo primero que Pablo le pide a Timoteo, es que mantenga la fe. La palabra griega para “manteniendo” del verbo mantener, también trae el significado de retener, por lo que Pablo le estaría diciendo a Timoteo que “retenga su fe”. Pareciera entonces que la situación de Timoteo no es sencilla. Lo más seguro es que el muchacho está atravesando por una situación bastante delicada que le podría ocasionar un desliz permanente si no se cuida y se guarda para Dios, así que Pablo está bastante preocupado porque entiende que Timoteo ha sido víctima de bastantes desajustes en las iglesias que ha tenido que cuidar. Recuerde que estamos hablando de un líder de Iglesia. En ese momento Timoteo era el reemplazo del apóstol Pablo mientras Pablo estuvo apelando a Cesar, siendo llevado por muchos lugares a comparecer y luego fue llevado a la cárcel por 2 años. Así que Timoteo fue el apóstol de turno para las iglesias y un pastor itinerante a tiempo completo en la ausencia de Pablo. Además, tuvo que enfrentar la deserción de muchos de los hermanos que se convirtieron en falsos maestros de la gracia, al enseñar una mezcla de doctrina con la fusión del Evangelio de Jesucristo y la Ley, lo que en la lección pasada llamamos el “EvangeLey”. Y estos falsos maestros salieron de la misma iglesia de Jesucristo, y así lo reveló el Espíritu Santo por boca de Pablo en el discurso de despedida de Pablo en Mileto y Éfeso. Leamos; “Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro. Por tanto, yo os protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios. Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. Por tanto, velad, acordándoos que, por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno.” (Hechos 20:25-31) y luego dice; “Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos. Entonces hubo gran llanto de todos; y echándose al cuello de Pablo, le besaban, doliéndose en gran manera por la palabra que dijo, de que no verían más su rostro. Y le acompañaron al barco.” (Hechos 20:36-38) Así que la preocupación de Pablo era que Timoteo se mantuviera firme, ya que Timoteo estaba atravesando por un período de desaliento, al más puro estilo de Elías en la persecución de Jezabel en el relato de 1ª de Samuel capítulo 19, versículos 1 al 19. En efecto, Timoteo estaba sumamente estresado por el trabajo presente, que le significaba un gran peso sobre su espalda, sin tener un soporte físico presente como lo hubiera sido la presencia de Pablo. También estaba depresivo por el sentimiento de culpa de no haber podido hacer nada para cambiar el curso de los acontecimientos pasados y evitar así de esa manera, la pérdida de la fe de hermanos amados en la milicia cristiana, pertenecientes a la iglesia de Cristo en Mileto y Éfeso. Y tal vez con un asomo de ansiedad al sentir temor por el curso futuro de la iglesia, sintiéndose sobrepasado anímica y espiritualmente con tanta situación adversa.
En cuanto a la buena conciencia, el apóstol Pablo que mantenía siempre buena conciencia y esto lo vimos ampliamente en el versículo 5 de este capítulo. Así como el apóstol mantenía siempre buena conciencia ante Dios y los hombres; “Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.” (Hechos 24:16), así procuraba que Timoteo también lo hiciera.
APLICACIÓN PRÁCTICA: GUARDEMOS LA FE
Cada uno de nosotros debe tomar esta palabra para sí mismo. Debemos cuidarnos y guardar nuestra fe, y retenerla a pesar de las pruebas y tentaciones que enfrentamos a través de las distintas *vicisitudes de la vida. El diablo tomará distintos caminos para contrarrestar nuestras medidas espirituales de guardar nuestra fe, y nosotros debemos ser sabios y mirar detenidamente, bajo la dirección del Espíritu Santo, cuáles son las trampas que el diablo adopta para dejarnos caer de la gracia de Dios. Debemos estar alertas porque el diablo no es tonto, sino entendido de cuáles son nuestras debilidades para así atacar por ese lado y quitarnos lo más preciado que Dios nos dio, nuestra bendita fe. Esa llama interior que arde en nuestro corazón con la presencia del Espíritu Santo la debemos cuidar con todas nuestras fuerzas y orar incesante e incasablemente para que Dios detenga y desbarate los planes del enemigo de nuestras almas y así seamos librados de una caída que pudiera ocasionar nuestra deserción espiritual. Así que veamos con atención cuáles son nuestras debilidades. Tal vez nuestra debilidad esté orientada a algún vicio, o a la parte sexual, porque la debilidad del hombre es la mujer y viceversa. O tal vez nuestra debilidad sean nuestros hijos, que nos ocasiona dejar los servicios del Señor por ir detrás de ellos. Pero debemos de ser sinceros y cuidadosos, porque no por nada Jesús dijo; “El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;” (Mat 10:37) Cualquiera que sea la debilidad que nos pueda apartar de Dios, debemos orar para que el Señor nos proteja.
APLICACIÓN PRÁCTICA JUVENTUD: CUIDATE JOVEN
La juventud debe ser fiel a Dios. El Señor está muy contento con la juventud que se mantiene en la iglesia porque habiendo tanta tentación en el mundo, se mantiene en la casa de Dios y le sirve. Juan el apóstol escribe a la juventud de la iglesia de la siguiente manera; “…Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno…” (1 Juan 2:13)
DESORIENTADO ESPIRITUALMENTE
Versículo 19b, “…desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos,”
Desechar la fe es lo peor que una persona puede hacer. Sin embargo, la palabra griega para desechar tiene entre sus significados los siguientes; “empujar fuera, figurativamente rechazar”. En cambio, la palabra naufragar en griego tiene la idea de quedar solo o aislado. Pablo está diciéndole a Timoteo que algunos fueron engañados por satanás, empujándolos hacia fuera de la verdad y quedando estos solos o aislados en cuanto a la obediencia. Ese es el verdadero propósito del enemigo, que el individuo quede en el centro de todo, pero viéndose solitario, sin la ayuda de nadie, y con nadie que le tienda un salvavidas. Habitualmente eso es lo que hacemos los cristianos, no acudimos al que necesita de nuestro consejo o consuelo. Cuando alguien se ha equivocado o ha desobedecido o ha entrado en turbación, lo juzgamos y lo aislamos y no le ayudamos, quizá por creer que tal persona nos pueda contaminar o alguna otra cosa, pero lo cierto es que esa persona está desorientada y necesita que alguien le muestre el camino. Habitualmente el que se ha equivocado tiende a seguir en su terquedad y no recapacita porque se ve solo y al final decide abandonar y volver atrás. Así les pasó a varios cristianos que desertaron de la fe, primero con el Señor Jesucristo cuando les habló del pan de vida y de comer su carne; “Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?” …“Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre. Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.” (Juan 6:60-61 y 65-68)
APLICACIÓN PRÁCTICA: LA FE Y LA OBEDIENCIA
La fe está íntimamente ligada a la obediencia. Cuando hay obediencia, Dios le guarda y le cuida en su caminar. Cuando hay desobediencia y porfía, satanás toma ventaja y sagazmente infiltra los corazones con tinieblas de maldad. Para mantenernos en la fe y no naufragar en ella, debemos estar en la obediencia de la oración y la lectura de la palabra de Dios. Eso es lo primero y lo más importante, porque a los cristianos no les gusta orar y esa es la vergüenza más grande para un cristiano; que no tenga oración y la virtud que conlleva a esto. Se nota cuando un cristiano pasa tiempo en el secreto de Dios, porque Dios lo reviste de su gracia y le confirma donde pone mano. Pero hoy en día vivimos en la indiferencia total de parte del cristiano. Sabe que no ora, sabe que está en falta y no se inmuta. Hoy por hoy ningún cristiano se entristece cuando Dios le reprende por no orar para así cuidar su fe. Sino al contrario, dice no tengo tiempo y con eso todo está saldado. La verdad que es una vergüenza, pero el cristiano moderno no lo sufre.
APLICACIÓN PRÁCTICA JUVENTUD: NO SER INDIFERENTE CON DIOS
Ningún joven debe ser indiferente con Dios, porque Dios le ama y le ha librado de distintas situaciones en el caminar. En cada situación difícil, Dios guarda al joven y a la señorita y muchas veces estos no se dan cuenta. Es porque Dios le libra y cuida su fe. Que difícil sería para un joven sin experiencia naufragar de la fe, es decir, estar desorientado sin saber si seguir en la iglesia o no. Pero lo más lindo es estar en la casa del Señor, y saber que el tiempo va pasando y más temprano que tarde el mismo tiempo pasará y la juventud se irá, y es mejor servir al Señor ahora que hay juventud, para que cuando seamos viejos podamos mirar hacia atrás y decir ¡Gracias Señor! que he estado toda mi vida en tu casa. En cambio, otros no podrán decirlo por haber dejado el camino bendito del evangelio. Cuidemos nuestra fe. No nos desalentemos y sigamos a Cristo hasta el final. Dios nos bendiga
Versículo 20, “de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar.“
DESERCIÓN DE COLABORADORES
Versículo 20a, “de los cuales son Himeneo y Alejandro,…”
Himeneo y Alejandro fueron dos hermanos fieles en la fe. El apóstol Pablo le refiere a Timoteo a estos dos personajes que luego de exhortarle a retener y mantener la fe, le menciona al muchacho a estos 2 que un día estuvieron en las filas del evangelio, pero su descuido los alejó de la fidelidad a Cristo. Algunos eruditos sostienen que estos dos personajes no son cristianos sino detractores de la fe. Es decir, que nunca fueron cristianos. Pero si estos dos no hubieran sido fieles colaboradores de Pablo, este mismo no los hubiera mencionado. En otras palabras, Pablo le está diciendo a Timoteo; “Timoteo, cuida tu fe y haz lo posible por retenerla, porque si no lo haces, te convertirás en un náufrago de la fe, igual como les pasó a Himeneo y Alejandro, que fueron fieles igual que tú, pero cayeron”. En efecto, en los versículos 3 y 4 Pablo le dice a Timoteo que cuide que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios. Precisamente los que enseñaban estas fábulas y genealogías interminables eran Himeneo y Alejandro. Esto lo podemos confirmar porque en la segunda carta a Timoteo, Pablo lo confirma; “Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto,” (2 Timoteo 2:16-17) En una abrupta *digresión, debemos mencionar que aquí hay algo que debemos considerar seriamente. Si Alejandro es el mismo Fileto, entonces entendemos que estos dos personajes eran muy apegados y cómplices de maldad. Pero si Alejandro no es el mismo Fileto, lo que debemos creer para no especular, entonces Himeneo es el que llevaba la batuta y los otros dos le seguían. Además, debemos entender que si Alejandro es distinto de Fileto, entonces Alejandro pudo haber recapacitado y luego haberse apartado de Himeneo, de esta manera Himeneo se buscó otro acompañante, que fue Fileto. Como sea que fuera, las fábulas y genealogías eran lo suyo, y no desistirían de seguir enseñando lo que Pablo había prohibido. Siguiendo con el tema, estos dos personajes no solo enseñaban cosas sin valor en la vida de la iglesia que la sumían en un letargo y desviación, sino que además se metieron en otros temas como decir que la resurrección de los muertos ya se había efectuado. Leamos; “que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos” (2 Timoteo 2:18) Lo lamentable aquí es que esto confirma que un día Himeneo estuvo en la verdad, pero ahora había arrastrado a Alejandro junto con él, y más tarde será Fileto. Es decir, fueron cristianos y se desviaron. Fueron fieles en la iglesia de Éfeso y ya no lo eran.
APLICACIÓN PRÁCTICA: NADIE ESTÁ LIBRE
Debemos cuidarnos de deslizarnos del evangelio. Si no oramos frecuentemente, podríamos caer en tinieblas. Recuerde que nadie está libre de caer ni turbarse. Enseñemos a los hermanos que el evangelio no es un juego. Si descuidamos nuestra vida espiritual, hoy seremos lumbreras y mañana podríamos ser tinieblas. Conocida es la experiencia de que tuvo Leonardo Da Vinci, cuando en un intento por recrear algunos personajes bíblicos para unos cuadros santos de la iglesia católica, buscó a un modelo varón para pintar a Jesús. Después de mucho buscar, finalmente encontró al modelo perfecto. Con una mirada dulce que parecía llamar al arrepentimiento, con su pelo claro y rubio, y rizado, pudo al fin terminar su pintura. Eso le valió el halago de todos al ver el verdadero rostro de Jesús en sus cuadros. Pero como el proyecto de pintura era bastante grande, quedó estancado por algunos años, ya que no encontraba algún modelo para retratar al último en pintar que era Judas Iscariote. Después de 20 años, cuando quiso retomar el proyecto, se dio a la tarea de buscar minuciosamente a un modelo, cuando al fin lo encontró. Una mirada calculadora y malvada como esperando sacar provecho de los incautos, o atacar a la más mínima provocación, un rostro duro y opaco, indolente y lleno de agresividad, que daba miedo acercársele. Este era el candidato ideal para pintar a Judas el traidor. Sin embargo, después de terminar su pintura de Judas, el modelo le agradece a Da Vinci primero por la buena paga, y luego por considerarlo por segunda vez para sus proyectos de ser modelo. A lo que Da Vinci sorprendido le pregunta que cuando había sido la primera vez ya que él no lo recordaba. A lo que el modelo le dice que la primera vez había sido para posar de Jesús de Nazaret. Da Vinci quedó sumamente sorprendido y descolocado. Sin darse cuenta, lo pensado lo dijo en voz alta; “Como una persona puede llegar a ser la persona de rostro más dulce que haya conocido en la vida y después verse como el más vil y malvado de la tierra”. Entonces el modelo con tristeza le cuenta como en aquella época era prácticamente un hombre lleno de alegría y esperanza porque asistía continuamente a la iglesia protestante a servir a su Señor, pero que ahora al pasar de los años, ya no asistía a la iglesia.” Aunque Da Vinci no entendió el motivo final, nosotros sí podemos darnos cuenta de que nuestro descuido por las cosas de Dios puede llevarnos a convertirnos en seres llenos de tinieblas y con la carnalidad a flor de piel. ¡Que Dios nos ayude!
APLICACIÓN PRÁCTICA JUVENTUD: EN LA OBEDIENCIA ESTÁ LA CLAVE
El joven y la señorita deben cuidar su vida espiritual a través de la obediencia. Recuerde que la juventud está aprendiendo, y está siendo formada para enfrentar un futuro bendecido en Cristo. Pero para esto deben ser pacientes y recibir enseñanza día tras día y al mismo tiempo responder con obediencia. Mientras la juventud esté en obediencia, será nutrida con la rica sabia del evangelio que la entrega el Espíritu Santo a través de su palabra, y será librado del error. La juventud debe encontrarle el real sentido al evangelio, que es disfrutar de la vida en Cristo. Se requiere que cada joven y señorita sea feliz en el Señor. Que concurra periódicamente a los servicios y que aprenda a buscar a Dios de corazón. Solo así el mundo no le tentará y será guardado del mal.
SIN LA PROTECCIÓN
Versículo 20b, “…a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar.”
En la iglesia de Corinto se presenta un caso de un hermano fornicario, que se metió con su madrastra. El apóstol Pablo aclara a la iglesia que este es un cristiano que disfruta de pecar de esta manera y le pide a los hermanos ancianos de la iglesia que, aunque él esté lejos, se reúna para emitir un juicio y este fornicario sea entregado a satanás. Leamos; “De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción? Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.” (1 Corintios 5:1-5) Y luego dice en los 2 últimos versículos; “Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro? Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros.” (1Corintios 5:12-13) Pablo pide sacar de la iglesia al fornicario. Esto tal vez nos explique lo que signifique ser “Entregado a Satanás” El fornicario quedó excomulgado, fuera de la iglesia y sin la protección de los pastores de la iglesia local que eran los ancianos de corinto, y sin la protección del pastor principal que por supuesto era el mismo Pablo. Al decir que el fornicario quedaba sin la protección de tal o cual pastor, nos referimos a la figura del pastor de ovejas, que protege a las ovejas del lobo y cualquier depredador. Mientras el pastor tenga su cayado y su vara, la oveja está protegida. En el campo espiritual pasa lo mismo, Dios protege a la iglesia y a cada hermano, porque hay pastores que oran y velan por las almas que están en la congregación.
Cuando Pablo dice que entregó a Himeneo y Alejandro a Satanás, significa que estos personajes fueron excomulgados y ya no cuentan con la protección que Pablo les proporcionara. Esto significa que Himeneo y Alejandro quedan expuestos a satanás. Ahora están en el terreno de satanás, en el mundo, fuera de la iglesia y sin la cobertura de sus pastores. Esto es aún más profundo de lo que se piensa, porque el propósito final de esta acción es que satanás tomará ventaja y atacará a Himeneo y Alejandro sin piedad, ya sea con una enfermedad, o con la misma muerte. Recordemos que el propósito es la destrucción de la carne, pero al final el espíritu de los desobedientes y malvados será salvo. ¿Y por qué fueron entregados a satanás? Por blasfemos. La blasfemia es tremendamente desagradable ante Dios y por causa de esto los judíos que blasfemaron en el desierto, en la salida de Israel de Egipto, murieron en el desierto sin entrar a la tierra prometido, lo que es símbolo de no haber sido salvos y de habérseles negado la entrada al reino de los cielos.
APLICACIÓN PRÁCTICA: BAJO LA COBERTURA
Cuidemos nuestras vidas para que seamos librados de las garras de satanás. Cuando la iglesia está en obediencia, está bajo la cobertura y protección de Dios. Es casi imposible no hablar de la obediencia, porque quien está en desobediencia, le abre la puerta al diablo para que este dañe parcial o totalmente la vida de un cristiano. Así que enseñemos a la congregación que se cuide espiritualmente y camine bajo el manto de protección de la obediencia.
APLICACIÓN PRÁCTICA JUVENTUD: DIOS NOS PROTEGERÁ
La juventud debe agradecer a Dios que les proteja y les guarde de todo mal. El diablo no podrá tocarlos mientras sean fieles, y la bendición de Dios estará sobre sus vidas. Enséñele a la juventud a servir a Dios con gozo, que no estén tristes por nada, aunque a veces es inevitable, pero en lo posible debemos servir con alegría al Señor.
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| DICCIONARIO: | MENÚ |
1 Amanuense: Persona que tiene por oficio escribir a mano, copiando o poniendo en limpio escritos ajenos, o escribiendo lo que se le dicta. VOLVER
2 Artífice: Persona que ejecuta una obra con habilidad y destreza. VOLVER
3 Recalcitrante: Terco, reacio, reincidente, obstinado, aferrado a una opinión o conducta. VOLVER
4 Heterodoxo: Que se aparta de la doctrina oficial de una religión, convirtiéndose en hereje, renegado, apóstata, heresiarca, cismático o réprobo. VOLVER
5 Haggádico: El término Hagadá (en hebreo “narración” o “discurso”) designa un conjunto de narraciones de la tradición oral hebrea, así como textos literarios hebreos de naturaleza no legalista, provenientes a veces de debates y escritos rabínicos (tal como sucede con el Talmud) y entre los que se incluyen cuentos, leyendas, parábolas y otras tantas narraciones que pueden hacer referencia a la historia y/o la astronomía. VOLVER
6 Renuencia: Resistencia que se muestra a hacer algo. VOLVER
7 Tozudez: Obstinación, testarudez, terquedad, cabezonería, obcecación, empecinamiento, cerrilidad, cerrilismo, porfía, obsesión, contumacia, VOLVER
8 /15 Recalcitrante: 1: Alguien recalcitrante se aferra a sus pensamientos y no está dispuesto a escuchar los argumentos de los demás. 2: Terco, reacio, reincidente, obstinado, aferrado a una opinión o conducta. 3: obstinadamente desafiante de la autoridad o restricción. 4: difícil de manejar u operar. VOLVER8 VOLVER15
9 Erudición: Instrucción en varias ciencias, artes y otras materias. VOLVER
10 Neófito: 1. Persona recién convertida a una religión. 2. Persona recién admitida al estado eclesiástico o religioso. 3. Persona adherida recientemente a una causa, o recientemente incorporada a una agrupación o colectividad. Similar a novicio, profeso, principiante, primerizo, novel, bisoño, novato, aprendiz. VOLVER
11 Ayo: Persona encargada en las casas principales de custodiar niños o jóvenes y de cuidar de su crianza y educación. VOLVER
12 Sacrilegio: Lesión o profanación de cosa, persona o lugar sagrados. Similar a Profanación, blasfemia, impiedad, irreverencia, violación, perjurio. VOLVER
13 Enardecer: Excitar o avivar una pasión del ánimo, una pugna, una disputa, etcétera Usado también como pronominal. VOLVER
14 Urdir: Maquinar y disponer cautelosamente algo contra alguien, o para la consecución de algún designio. Intrigar, maquinar, tramar, confabular, conspirar. VOLVER
15 Exponencial: Dicho del crecimiento de una cantidad: De un ritmo que aumenta proporcionalmente al valor de esa cantidad. VOLVER
16 Confinar: Encerrar o recluir algo o a alguien en un lugar determinado o dentro de unos límites. Sinónimos: Aislar, recluir, encerrar, internar, encarcelar. VOLVER
17 Recalcitrante: Terco, reacio, reincidente, obstinado, aferrado a una opinión o conducta. Sinónimos: terco, obstinado, pertinaz, porfiado, contumaz, empecinado. VOLVER
18 Radicalidad: Perteneciente o relativo a la raíz. Fundamental o esencial. VOLVER
19 Injuriador: El que Agravia o ultraja con obras o palabras.. VOLVER .
20 Contubernio: La unión formada por individuos de condición servil llevaba el nombre de Contubernio en la época romana bíblica. Este término se aludiría a las relaciones en las que uno o ambos miembros de la pareja eran esclavos. Cohabitación ilícita. Establecer una relación marital con alguien con quien no se ha contraído matrimonio. Usado también en sentido despectivo. VOLVER
21 Concubinato: Es la unión de hecho entre dos personas que sin contraer matrimonio tienen derechos y obligaciones recíprocos. VOLVER .
18 Vicisitudes: Orden sucesivo o alternativo de algo. Inconstancia o alternativa de sucesos prósperos y adversos. VOLVER
19 Digresión: Acción y efecto de romper el hilo del discurso y de introducir en él cosas que no tengan aparente relación directa con el asunto principal.. VOLVER .